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Betis pasa con mucho sufrimiento

Curri Carrillo / EFE

El Betis empató a cero con el Zenit en el Estadio Villamarín, y rentabilizó la ventaja lograda en la Ida (2-3) para pasar a los Octavos de la Europa League, aunque lo hizo con mucho sufrimiento, porque los rusos estuvieron a punto de forzar la prórroga, pero el gol marcado en el 90’ por Chistyakov fue anulado, a instancias del VAR, por una falta previa.

En un partido gris del equipo español, el Betis no estuvo cómodo en ningún momento y, aunque estrelló dos balones en el poste al principio del segundo tiempo, le dio opciones al equipo de San Petersburgo, que no se rindió nunca, apretó y rozó igualar la eliminatoria. Al final murió en la orilla frustrado por ese gol anulado por una falta previa del ruso Erokhin sobre el argentino Guido Rodríguez.

Era un duelo marcado por la incertidumbre, señalado por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania; y a ‘todo o nada’ por la mínima ventaja que el equipo español sacó en la Ida en San Petersburgo (2-3), después de que el Betis llegara a tener un 0-2 a favor, por lo que la consigna en los verdiblancos era no especular ni dar opción para crecerse al Zenit.

En el Betis, el técnico chileno Manuel Pellegrini, quien había dejado que debían olvidarse tanto de la renta de la Ida como del próximo Dérby contra el Sevilla, recuperó en Europa a sus dos referentes creativos: el galo Nabil Fekir, tras cumplir tres partidos de sanción en este torneo, y Sergio Canales, baja por Covid-19 en la Ida.

Introdujo, además, cuatro novedades respecto al once que ganó al Mallorca (Edgar, el argentino Pezzella, el mexicano Andrés Guardado y el brasileño Willian José), mientras que su homólogo en el Zenit, Sergei Semak, también presentó cuatro cambios, con el meta de 19 años Odoevski, por el veterano Kerzhakov; Sutormin en la derecha; Krugovoi en la media; y el extremo brasileño Yuri Alberto por el lesionado Kuzyayev.

El conjunto ruso, obligado a ir arriba al estar en desventaja en la eliminatoria, empezó con mucho brío. Con un juego de toque por la calidad de sus brasileños Douglas Santos, saliendo desde atrás, los medios Wendel y Claudinho, o los extremos Malcom y Yuri Alberto, se hizo con el control del choque.

Al Betis, con Canales y Fekir poco participativos y bien vigilados, le costó superar líneas y, aunque tampoco sufrió demasiado al adolecer el Zenit de más profundidad pese al dinamismo de sus jugadores más ofensivos, le faltó llegar con claridad para asustar a su rival en una primera mitad sin ocasiones de gol.

Con tres centrales y Sutormin y Krugovoi como carrileros, el conjunto de San Petersburgo se impuso en el mediocampo con los brasileños Wendel y Claudinho, ganándole la partida al argentino Rodríguez y al mexicano Guardado, intentando lanzar en ataque a sus extremos.

Aun así, las acciones de peligro ante las porterías se limitaron a un centro peligroso de Krugovoi que, tras varios rechaces, no encontró rematador, mientras que los sevillanos lo intentaron con timidez y sin éxito como en alguna acción a balón parado botada por Fekir.

En la reanudación siguió la misma tónica, con el Zenit en busca de igualar la eliminatoria, pero sin mucha continuidad, ante un Betis que mantuvo el equilibrio y jugó con una renta que vio peligrar a los dos minutos, cuando Yuri Alberto marcó, pero el gol fue anulado por un claro fuera de juego de Aleksei Sutormin, autor del centro desde la derecha.

Esto espoleó al equipo verdiblanco, que no se descompuso y, a base de orgullo, se hizo con el dominio del juego y en sólo 11 minutos estrelló dos veces el balón en los postes de la meta de Odowvski. Primero, Guido en el 50’, al desviar con la testa un cabezazo de Pezzella; y en el 61’ en otro remate con la cabeza de Willian José, que remachó al palo Ruibal, aunque la acción se anuló por fuera de juego.

El Zenit apretó de lo lindo al final volcando su ataque por la derecha, con centros de Sutormin o Malcom a los que no llegaron con opciones Yuri Alberto, en dos ocasiones, ni el recién entrado Sergeyev, a quien el luso Rui Silva le hizo un paradón tras un remate con la cabeza, aunque luego se decretó que estaba en posición ilegal.

El Betis se vio exigido ante la ofensiva de los rusos, que nunca se rindieron y, tras avisar con un testarazo de Malcom que despejó, providencial, Edgar, logró empatar la eliminatoria con el 0-1 al cabecear Chistyakov un buen centro de Mostovoy en el minuto 90’, aunque, a instancias del VAR, el árbitro anuló el gol tras ver la acción en la pantalla a pie de campo por una falta previa a Guido.

Pero continuó la incertidumbre para un conjunto bético totalmente superado en la recta final, pues el Zenit siguió insistiendo, hasta el punto de que Erokhin pudo marcar a los 96 minutos, pero su cabezazo se marchó alto por poco para respiro del Betis y de su hinchada, que, en pleno acoso ruso, celebraron el pitido final. EFE

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