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Autoridades alemanas descartan rasgos de violencia en muerte de María Fernanda Sánchez Castañeda

Autoridades alemanas concluyeron que la joven María Fernanda Sánchez Castañeda, una mexicana de 24 años que había desaparecido en Berlín el pasado 22 de julio y apareció muerta el 5 de agosto, no presentaba signos de violencia, según informó este jueves la Cancillería mexicana.

“La autopsia confirma la identidad por huellas dactilares y que no presenta huellas de violencia”, señaló la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en un breve comunicado, en el que afirmó que la familia de la joven autorizó revelar esta información.

De acuerdo con la SRE, la investigación sobre la muerte de Sánchez Castañeda continúa, “incluyendo los estudios para determinar la causa y el momento precisos del fallecimiento”.

La investigación, detalló, tomará entre 8 y 12 semanas.

Sin embargo, la Cancillería recalcó que tras haber concluido la autopsia podrán seguir los procedimientos funerarios y remarcó su compromiso de apoyar y acompañar a los padres de María Fernanda para facilitar el proceso de repatriación del cuerpo de la joven a México.

María Fernanda, quien estudiaba una maestría en Alemania, desapareció el pasado 22 de julio por la noche, luego de haber tenido comunicación con sus familiares, quienes iniciaron la búsqueda tras perder contacto con ella.

De acuerdo con la información, tras su desaparición fue encontrado el teléfono móvil de Sánchez Castañeda sobre la cama de la casa de estudiantes donde se hospedaba, además de que la puerta que daba al patio interior estaba abierta.

El caso conmocionó a la población alemana y mexicana, que se unieron para ayudar en la búsqueda de la estudiante.

Incluso el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que buscaría ayuda de su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier, mientras que la Cancillería mexicana pidió la colaboración de la Interpol en el caso.

Según la policía berlinesa, la joven fue encontrada sin vida por un transeúnte en el Canal Teltow en Adlershof y, desde un principio, descartaron la culpa de terceros en su muerte.

El caso ocurre en medio de una racha de desapariciones de mexicanos en el extranjero.

El 7 de julio se reportó la desaparición del mexicano Carlos Aranda, en la ciudad de Osoyoos que viajaba con un amigo desde Oaxaca y por quien La Interpol ha emitido una ficha amarilla para localizarlo.

En tanto, el 12 de julio, el mexicano José Esquivel Franco, de 35 años, desapareció tras un presunto altercado con la policía de Bruselas, capital de Bélgica, donde apareció con vida el 29 de julio. EFE

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