Más

Suscribirse

Redes Sociales

Australia prioriza visados humanitarios a birmanos desplazados por el golpe

El gobierno de Australia anunció este jueves que prioriza la tramitación de los visados por razones humanitarias de ciudadanos de Birmania, en respuesta a la crisis desatada tras el golpe de Estado militar de febrero de 2021.

La medida, que rige únicamente para los birmanos que han entrado al país oceánico con un visado válido, contribuirá a reducir “los tiempos de espera y dará seguridad a quienes lo necesiten”, dijo el ministro australiano de Inmigración, Andrew Giles, en un comunicado.

Los birmanos que deseen entrar a Australia podrán solicitar otro tipo de visados, dependiendo de sus circunstancias, agregó Giles, al asegurar que trabajan “en estrecha colaboración” con la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Bangkok.

Australia, país que no ha aplicado sanciones contra los militares birmanos, ha recibido numerosas críticas en las últimas semanas al conocerse que la policía del país oceánico sigue trabajando en operaciones antidrogas con la policía birmana, que junto a soldados ha reprimido con brutalidad a la disidencia.

Además, a raíz de documentos bancarios filtrados, se ha conocido que el banco australiano ANZ, uno de los más grandes de Australia, ha permitido realizar transacciones a través de la entidad al banco Innwa -propiedad de un conglomerado militar birmano sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido-.

La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, se limitó a decir la semana pasada durante su visita a Tailandia que Camberra estudia medidas contra el régimen militar birmano, sin precisar.

Wong, por otro lado, anunció hoy un paquete de ayuda humanitaria de 135 millones de dólares australianos (86,7 millones de dólares estadounidenses o 86,5 millones de euros) para la entrega de alimentos, agua y refugio a través de organizaciones asociadas en Birmania y Bangladés.

“Desde el golpe militar del 1 febrero de 2021, el número de personas con necesidades humanitarias en Birmania ha aumentado de 1 millón a unos 14,4 millones”, recuerda Wong en su comunicado.

La sublevación ha sumido a Birmania en un profundo caos político, económico y social que ha exacerbado los conflictos armados que el país padece desde hace décadas.

Al menos 2.428 civiles han muerto por la represión de las autoridades desde la asonada y casi 13.000 personas están bajo arresto de forma arbitraria, entre ellas el economista australiano Sean Turnell, según la Asociación para la Asistencia de los Presos Políticos de Birmania.

EFE

JBR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *