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Amplían detención preventiva de gobernador boliviano opositor procesado por crisis de 2019

Un juez dispuso la ampliación de la detención preventiva por tres meses más en contra del líder opositor y gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en el marco del caso “golpe de Estado I” por la crisis de 2019 en Bolivia.

La audiencia cautelar fue dirigida por un magistrado de la jurisdicción de La Paz de forma virtual, en la que Camacho se presentó con su banda de gobernador, cargo que ejerce pese a su detención desde finales del año pasado.

En la audiencia, Camacho habló por varios minutos y se dirigió al juez a quien dijo dar la oportunidad de obrar con “justicia” y hacer algo distinto “a lo que el Gobierno quiere”.

“La banda que llevo representa la voluntad de un pueblo digno, un pueblo valiente que no quiere ser sometido por un partido de Gobierno y si hoy me tocó estar aquí (en prisión), yo lo asumo siempre con honor y dignidad”, señaló el gobernador.

El caso “golpe de Estado I” está relacionado con los sucesos de 2019 que derivaron en la renuncia del entonces presidente Evo Morales, que para el oficialismo fue una “ruptura constitucional” y para la oposición fue el resultado de un fraude electoral en los frustrados comicios de ese año.

Camacho está acusado por terrorismo y seducción de tropas, entre otros delitos, y cumple detención preventiva en un penal en el altiplano de La Paz, a más de 4.000 metros de altitud.

Esta es la segunda ocasión en la que se amplía su detención preventiva.

“Han querido quebrarme de mil maneras en esta cárcel, pero no lo van a lograr (…) le entregué mi libertad a mi pueblo porque así lo permití”, remarcó Camacho.

Junto a este caso, el gobernador tiene abiertos otros tres casos, algunos por cuestiones administrativas.

La semana pasada, Camacho fue trasladado a un hospital para someterse a estudios especializados recomendados por un informe médico privado que estableció que su vida estaba “en riesgo” y tras siete horas retornó a prisión.

Los familiares negaron su conformidad con los estudios médicos practicados al opositor y expresaron su temor ante una posible manipulación de los resultados de parte del Gobierno.

El gobernador padece del síndrome de Churg-Strauss, un mal que ocasiona la inflamación de los vasos sanguíneos y que puede generar daños permanentes en los órganos, por lo que necesita una medicación especial y valoraciones médicas constantes, y también sufre de hipertensión arterial.

La preocupación por su situación se dio luego de que en una audiencia virtual de finales de julio se le viera mucho más delgado y, según su defensa, con un “evidente deterioro de su salud”. EFE

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