Más

Suscribirse

Redes Sociales

Acusan al Ejército birmano de cometer crímenes de guerra al colocar minas

El Ejército de Birmania, que ejecutó un golpe de Estado de febrero de 2021, ha cometido crímenes de guerra al colocar a “una escala masiva” minas antipersona alrededor de poblados donde se registran combates con la resistencia al régimen militar, denuncia este miércoles Amnistía Internacional (AI).

Un equipo de investigadores de AI confirmó que los soldados han instalado minas a la entrada de casas, en sus patios traseros e incluso cerca de los servicios, de algunas poblaciones del estado Kayah (también conocido como Kareni), donde actúan grupos armados opuestos a los militares.

“El uso de minas terrestres por parte del ejército de Myanmar es abominable y cruel”, señala Matt Wells, director adjunto de respuesta a las crisis de AI, que ha documentado el uso en al menos 20 pueblos.

Los investigadores de la oenegé han entrevistado a supervivientes y familiares de víctimas mortales por la explosión de minas en varios asentamientos de este provincia, que hace frontera con Tailandia y donde los combates se han incrementado desde mayo.

Un número indeterminado de personas han perdido la vida o han resultado heridas por las minas colocadas por los militares, que generalmente son fabricadas por ellos mismos y usan principalmente dos tipos: una cuya explosión normalmente vuela el pie a la altura del tobillo y otra, de mayor potencia, que suele cercenar la pierna por la rodilla y puede causar daños en otras partes del cuerpo.

Birmania no se ha adherido a la Convención sobre la prohibición de minas antipersonales de Naciones Unidas; y su Ejército es la única fuerza armada estatal que utilizó minas terrestres antipersona en 2020-21, según el grupo Landmine Monitor.

El Ejército de Birmania, que gobernó el país con puño de hierro entre 1962 a 2011 mediante una sucesión de dictaduras militares, es afamado por su brutalidad y ha sido acusado de cometer atrocidades y crímenes de guerra durante décadas de conflicto interno.

El golpe de Estado del 1 de febrero de 2021 puso fin a una década de incipiente democracia e impuso un régimen de violenta represión a la disidencia que ha exacerbado el conflicto armado en el país.

Al menos 2.092 civiles han sido asesinados a raíz de la brutal represión ejercida por policías y soldados, que han disparado a matar contra manifestantes pacíficos y desarmados, según los datos recabados por la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos, que no cuenta los fallecidos durante enfrentamientos armados ni las víctimas mortales vinculadas al régimen militar.

EFE

JBR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *