Propician las noticias falsas estragos en la salud mental

En la era de la información, las paparruchas están a la orden del día, por lo que pueden provocar miedo e incluso actos de xenofobia en las sociedades de todo el orbe

Las fake news, conocidas como paparruchas en español, tienden a manipular el juicio de las personas, por lo que expertos en salud mental, advierten de las repercusiones en la psique de los individuos expuestos constantemente ante ellas en redes socia- les y medios de información, lo que también genera miedo.

En la denominada era de la información por el sociólogo Manuel Castells desde finales del siglo pasado, en la actualidad, se puede observar constantemente el avasallamiento de la información, causando la conceptualizada sobreinformación, que también ocasiona ansiedad y estrés.

“El miedo se considera una emoción primitiva, ya que es la emoción que nos preserva ante los peligros inminentes. Desde una perpectiva neurológica, nos obliga a dar respuestas inmediatas y no razonadas ante elemetos que amenazan nuestra supervivencia. Esto puede derivar en caos o impulsar decisiones apresuradas y erróneas”, sostiene la presidenta honoraria de la organización Voz Pro Salud Mental Ciudad de México (VPSM CDMX), Gabriela Cámara.

Esto, aún más en un clima donde impera en mayor medida la incertidumbre del devenir tanto individual, como colectivo, ante el temor de la muerte e incluso, aquel miedo propiciado por las mismas noticias falsas con fines políticos, al aprovecharse de la pandemia mundial que azota al orbe entero desde finales del año pasado.

En plena pandemia, se han difundido innumerables noticias falsas, ejemplo de ellas es que el virus fue creado en un laboratorio con fines bélicos; o que algunas so- luciones para combatir al coronavirus es bicarbonato con limón, o que tomar cloro elimina el virus.

SIEMPRE VERIFICAR LAS FUENTES DE INFORMACIÓN

Los rumores y la información carente de veracidad y legitimidad, que se propaga en redes sociales y medios de comunicación, causan que las personas incluso minimicen las medidas higiénicas, por lo que se exponen de “manera inminente”, como lo afirmó el mismo director de Políticas Estratégicas de Comunicación e in- formación de la UNESCO, el Dr. Guy Berger.

Verificar las fuentes de información, así como una documentación exhaustiva y legítima forma parte de la cura en contra de la denominada infodemia por la misma Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ante la información falsa, más vale analizarla antes de compartirla y propiciar a que se vuelva viral, como lo aconseja la organización Voz Pro Salud Mental de la Ciudad de México.

“Medidas como la sana distancia, la higiene, el uso del cubrebocas y la correcta sanitización en los hogares y establecimientos, deben de ser los mensajes claros, emitidos por parte de las instituciones internacionales y nacionales, a fin de salvar más vidas”, sostiene laorganización citada.

Al principio de la pandemia, cuando su epicentro era la ciudad de Wuhan, en China, la desinformación propició que la población de origen asiático, fuera duramente discriminada, como le pasó a la comunidad mexicana y latina en varias partes del mundo, cuando ocurrió la epidemia de la influenza AH1N1, en el mes de abril de 2009.

Esta desinformación además de causar miedo, provocan comportamientos xenofóbicos, como lo sostienen varias investigaciones de carácter científico social, lo que lleva a la estigmatización de aquellas personas, donde padecieron los primeros casos de la enfermedad, que tuvo fácil dispersión mundial gracias a la globalización.

“Es importante reflexionar y analizar lo que compartimos y lo que leemos”, agrega la organización VPSM CDMX, al invitar a la población “a cuestionar y a documentarse más, ante la lluvia de información que a diario recibe, con el fin de que tome decisiones con base en un análisis y razonamientos apropiados, y evite impulsos motivados por el miedo”.

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