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Índice de Paz 2020: Una lectura aterradora

Por María Cristina Hall

El homicidio es la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 44 años en este país. Eso nos dice el Índice de Paz México 2020, publicado en abril de este año. El Índice, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), arroja los principales datos sobre la violencia y la paz del país año con año. Aquí presentamos lo más destacado.

Para empezar, el 2019 fue el cuarto año consecutivo en que se deterioró la paz en México (bajó en un 4.3%), sobre todo por el aumento en la delincuencia organizada, que subió en un 24.3% en un solo año. En cinco años, estamos hablando de un deterioro de la paz del 27.2%.

Pero no todo son malas noticias: los estados que presentaron los mayores avances en materia de paz entre 2015 y 2019 fueron Sinaloa, Tamaulipas, Coahuila, Yucatán y Chiapas. Por su parte, los cinco estados más pacíficos en 2019 fueron Yucatán, Tlaxcala, Chiapas, Campeche y Nayarit, en ese orden.

En contraste, los estados menos pacíficos del 2019 fueron Baja California, Colima, Quintana Roo, Chihuahua y Guanajuato. Estos estados también fueron los que más empeoraron en dicho lustro.

Entre los temas que requieren atención urgente, podemos subrayar que la tasa de feminicidios aumentó en un 164% entre 2015 y 2019, lo cual representa una evolución aterradora. En esta línea, la tasa de delitos sexuales aumentó en un 59.5% en el mismo periodo.

Entre las mejoras, es notable que, desde 2015, el número de detenidos sin sentencia ha disminuido por 20,000 personas. Desde La Médula, nos atrevemos a señalar una posible relación entre esta cifra y la completa implementación del Sistema Penal Acusatorio en junio de 2016, con el cual la prisión preventiva ya se considera una excepción en vez de la norma.

Por otro lado, Sinaloa y Jalisco han reducido su tasa de crímenes y delincuencia organizada en un 50.9% y un 37.4%, respectivamente, entre 2015 y 2019. Sobre Sinaloa, el Índice cita una probable mejora en la cooperación entre la policía estatal y municipal.

Vale la pena señalar que el IEP se vale de datos nacionales provenientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), CONEVAL, INEGI y ENVIPE. Para ciertos indicadores, también se consultó a la ONU, Banco Mundial, OCDE y Artículo 19, entre otros.

Entre sus propuestas, destaca que “los costos derivados de la violencia exceden por mucho los costos de contenerla”: el año pasado, el impacto económico de la violencia en el país alcanzó los 4.57 billones de pesos, o el 21.3% del PIB. Per cápita, esto se traduce en 36,129 pesos. En este sentido, el IEP propone invertir en el sistema de justicia penal, en combatir la corrupción y en fortalecer las instituciones para lograr un estado de derecho, pues nuestro nivel de inversión en seguridad interna y sistema judicial es el menor de toda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

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