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Lácteos enteros vs light

Dra. Julia Salinas Dücker

Médico especialista en Nutrición Clínica

Desde la década de los 40, médicos, expertos en nutrición e investigadores han promovido una dieta baja en grasas como una forma saludable de evitar muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares. Hoy, sin embargo, con el aumento de la investigación que promueve las “grasas buenas” y los planes de alimentación centrados en las grasas, como la dieta cetogénica, estamos empezando a ver las grasas de diferente manera.

Según un estudio publicado en el “American Journal of Clinical Nutrition”, las personas con altos niveles de ácidos grasos en sangre, relacionados con los lácteos, tenían menos probabilidades de morir de enfermedad cardíaca que las personas con niveles más bajos.

Además, las personas con los niveles circulantes más altos de un ácido graso, en particular el heptadecanoico, tenían un 42% menos de probabilidades de morir de un derrame cerebral. Esto fue una gran noticia para décadas de asesoramiento científico.

Los lácteos enteros son una fuente rica de nutrientes además de la grasa, y muchas personas consumen solo productos lácteos bajos en grasa y sin grasa. Sin embargo, estos productos carecen de algunas de las cualidades bastante saludables para tu cuerpo. Por ejemplo, solo los lácteos enteros contienen vitamina K2, que ayuda a proteger la salud del corazón y de los huesos al mantener el calcio en los huesos y fuera de las arterias. También contienen ácido linoleico conjugado (CLA). Una revisión de varios estudios encontró que los suplementos de CLA pueden ayudar a promover la pérdida de grasa.

Por otro lado, el queso, la mantequilla y la crema son ricos en grasas saturadas y colesterol. Sin embargo, los productos lácteos fermentados con alto contenido de grasa como el queso no afectan negativamente el colesterol, la sangre ni otros marcadores de salud cardíaca, pero esto no significa que puedes comer todo el queso para nachos que quieras, pues estos alimentos también son altos en calorías. Realmente mucho depende de tu predisposición genética, si sufres de colesterol elevado y cuentas con antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, sigue sin ser recomendable aumentar mucho las grasas en la dieta, especialmente si se trata de mantequilla.

El único problema con los lácteos bajos en grasa, es que algunas veces tienen ingredientes agregados poco saludables como el azúcar, ya que al disminuir la cantidad de grasa de un producto, este se vuelve menos rico, y se tienden a agregar otros saborizantes o endulzantes para contrarrestar el sabor, pero por otra parte, si lo que buscas es consumir menos calorías, los lácteos bajos en grasa y sin azúcar pueden llegar a ser buenos aliados en tu alimentación.

Para elegir el mejor lácteo siempre recuerda esto:

  • Si eliges algo bajo en grasa, que sea el mejor: Si bien las opciones bajas en grasa como el yogur griego bajo en grasa pueden tener un poco menos de nutrientes, sigue siendo una excelente fuente de proteínas, casi sin grasas saturadas o azúcar, haciéndolo también bajo calorías, lo que podría permitirle un poco más de espacio en tus objetivos diarios.
  • Busca que tengan pocos ingredientes:  la mayoría de los productos lácteos no deben pasar de dos a 3 ingredientes, y debes evitar que contengan ingredientes adicionales como el azúcar. El yogur, el requesón y el queso mozzarella, contienen un equilibrio saludable de grasas y carbohidratos, sin ingredientes artificiales.
  • No te dejes llevar por las modas: Que un producto sea catalogado como saludable en una dieta, no significa que las porciones dejen de importar. Asesórate siempre con un médico o nutriólogo para saber cuanta cantidad necesita tu cuerpo de cada nutriente y guíate de fuentes confiables.

Facebook: Dra. Julia Salinas Dücker

Instagram: @antojodiabolico

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