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Nada que celebrar tras el mes del orgullo LGBT+

Foto: @InfanciasTrans

Pasado el mes del orgullo de la diversidad sexual, con un dictamen de ley atorado desde hace más de 7 meses en el Congreso de la Ciudad de México para beneficiar a las infancias trans; con posibles transfeminicidios investigados por ministeriales como suicidios; y el cierre de establecimientos como bares y hoteles por la pandemia, donde parte de la comunidad LGBT+ genera su sustento económico… “no hay nada que celebrar”, así coincidió en entrevista con Ángel Metropolitano la abogada Tania Morales, quien también es presidenta de la Asociación para las Infancias Transgénero.

La precursora del dictamen congelado por la mayoría morenista en el congreso capitalino, señala que tras un largo proceso de foros de discusión desde diciembre del año pasado, donde se abordó el ser un niño trans en la ciudad de México, los diputados locales “nos dan largas y largas”, al agregar que “primero nos dijeron que se iba a votar a finales de diciembre, después nos dijeron que dejáramos pasar ese mes y que en cuanto empezara el periodo de sesiones en febrero, se iba a votar”.

A la fecha, tras hacer una petición digital en la página Change.org para que la mayoría morenista en el Congreso de la CDMX den luz verde en el pleno al dictamen en favor de las infancias transgénero, Tania Morales logró recolectar el apoyo en firmas de 10 mil personas aliadas a la lucha de este sector de la población mexicana, encaminadas a la inclusión social.

Por su parte, el diputado local Temístocles Villanueva, por la alcaldía Cuauhtémoc, comunicó el pasado 27 de junio a la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, que en el Congreso capitalino “estamos listos para avanzar con reconocimiento civil de personas trans sin importar edad. Esperemos en próximos días cumplir la exigencia” de la asociación de Morales, al tener el corazón en la lucha. Pero no ha pasado.

POSTURA RETRÓGRADA DE DIPUTADOS PANISTAS

Morales, quien también es madre de un adolescente trans, agregó a este bisemanario digital que lamenta la postura retrógrada de diputados panistas, pues de manera arcaica y en contra de los derechos humanos, promovieron en los foros que realizaron desde finales del año pasado, las terapias de reconversión.

“El PAN hizo su foro horrible, promoviendo sus terapias de reconversión”, sin embargo, sostuvo que sólo se realizó porque debían tener el requisito de que se discutiera un tema que le parece nefasto.

Asimismo, señaló la poca participación de legisladores en estos foros. “A todos los foros acudieron tres diputados”, sostuvo.

En este contexto, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México felicitó y reconoció “a las organizaciones, activistas y personas LGBTTTIQA+ por los avances logrados y la lucha que siguen dando por sus derechos, y se suma al trabajo por el reconocimiento administrativo de la identidad de género de niñas, niños y adolescentes, por la debida investigación y sanción de los crímenes de odio, la prohibición de terapias de conversión y la promoción del acceso sin discriminación a la educación y el trabajo, entre otros temas pendientes”.

México y su capital, según Tania Morales, podría ser un país y una ciudad de avanzada en la cuestión de la aceptación de las infancias transgénero, de aceptarse el dictamen que trabajó en conjunto con organizaciones, sociedad y academia, pero que, hasta la fecha, está congelado en el Congreso capitalino, al parecer de la abogada, por el costo político que representaría para Morena, en una sociedad transfóbica.

EXISTE TRANSFOBIA HACIA INFANCIAS TRANS

Leonardo, un adolescente trans, al sostener que las autoridades sanitarias del Estado de México le niegan el acceso a sus tratamientos hormonales, contó a esta casa editorial su experiencia lacerante, propiciada por una sociedad transfóbica e ignorante.

El profesor de historia, Miguel Ángel Martínez, de la escuela secundaria técnica número 30 Alejandro Guillot Schiaffino, ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, fue acusado de actos homófobos y transfóbicos por Leo, quien fue víctima de burlas y gritos por parte de este docente de nivel básico.

“Un día íbamos a la biblioteca, y para ello, siempre los profesores quieren dividir los géneros como hombres y mujeres. Y ese día decidí formarme en la fila de los vatos. El profesor no se había dado cuenta, hasta que llegamos a la biblioteca y me cuestionó el por qué me formé con los hombres.

“El punto es que me empezó a gritar muy feo, y el subdirector estaba enfrente de él y no le dijo nada, sólo dejó que me siguiera gritando. Y yo, para no hacer más grande el problema, me cambie de fila. Mis excompañeros están de testigos y hasta sintieron feo”, expresa Leonardo con cierta incertidumbre por la sociedad errada en la que vive.

Asimismo, agregó que “al día siguiente igual nos tocaba clase con el mismo profesor e íbamos a ir otra vez a la biblioteca. Me sentí muy sensible ante esta situación y empecé a llorar en el salón. No me quise salir.

“El profesor sacó a todos y se quedó adentro conmigo, afortunadamente también estaban otros amigos; me preguntó qué tenía. Y yo no le quería decir, pero ante su insistencia, le dije que lloraba porque ayer me había humillado”.

Me empezó a discriminar muy feo –agregó Leo– al decir que el profesor sin disculparse, se limitó a atacarlo con comentarios transfóbicos: “así naciste, biológicamente mujer y así te vas a quedar”.

En estos tiempos de confinamiento, Leo cursa el nivel bachillerato, y ante la omisión de las autoridades de la escuela donde ahora estudia, para que sea aceptado completamente como es, se las ha tenido que arreglar él sólo.

“Ante esto, me limito a decirle a los profesores que me llamen Rangel, porque tengo miedo de que algún profesor sea transfóbico de nueva cuenta”.

EL CAMBIO DE GÉNERO EN SU ACTA DE NACIMIENTO

“Respecto a las actas de nacimiento, está muy duro, porque sólo podemos cambiarlas hasta que tengamos 18 años. Y aunque mis padres estén de acuerdo, no está permitido”, confió Leonardo a Ángel Metropolitano, al agregar que se tienen que enfrentar a juicios que pueden tardar de dos a tres años para poder concluir el trámite.

Leonardo acusa que vivimos “en una sociedad transfóbica”, mientras recuerda el caso de la doctora trans María Elizabeth Montaño, quien tras 10 días desaparecida, fue encontrada sin vida el 18 de junio en Huitzilac, Morelos, donde los ministeriales investigan su caso como un suicidio, y a la fecha, no se ha esclarecido.

“Me enfurece y entristece que el mexicano promedio tenga una mente tan cerrada”, dijo Leo, para finalizar al decir que “hace falta más educación, y más visibilidad a las personas trans aquí en México”. ?

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