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CaBayo de Troya – Se perdió el respeto a la autoridad

Foto David Casco

Luego del fallido atentado en contra del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, la mañana del pasado viernes, es evidente que la delincuencia –desbordada– ya le perdió el respeto a la autoridad.

La buena noticia es que el funcionario salvó la vida y se está recuperando de sus heridas, y la mala es que tres personas resultaron muertas en la balacera. 

Sin embargo, hay que poner las cosas en su justa dimensión: tal vez Vladimir Putin en Rusia, Donald Trump en Estados Unidos o Kim Jongun en Corea del Norte, jamás hubieran saludado de mano a la madre de un delincuente, como sucedió en México.

Valdría la pena saber qué hay detrás del mensaje del Presidente en ese sentido… Y es que urge un cambio radical en materia de seguridad que seguramente llevará años, pues algunas instituciones están infiltradas, y el titular del Ejecutivo federal no quiere más sangre inocente derramada.

El trabajo es muy largo, pero de que se va a lograr, se va a lograr, imponiendo el estado de derecho.

Por otro lado, es importante destacar la rápida y eficaz respuesta de la policía capitalina, tras el artero ataque a García Harfuch, al detener el mismo viernes a gran parte del grupo que atentó en su contra.

Y es importante al dar una pronta respuesta de reacción ante la delincuencia organizada en este hecho inédito que sacudió a la capital mexicana, y al dar un mensaje de que no se permitirá la impunidad a los grupos criminales.

Lo dicho: el cambio en materia de seguridad llevará tiempo, pero ya se están dando los primeros pasos.

El mismo presidente Andrés Manuel López Obrador, en la presentación de su primer Informe de Gobierno, aseguró que su administración había iniciado un cambio de paradigma en materia de seguridad nacional y de seguridad pública, para así corregir la que se realizó de 2006 a 2018.

Y es que esos resultados, detalló el mandatario federal, fueron fatales. Destacó que “el resultado fue catastrófico y la estrategia dejó un saldo pavoroso de muertos, desaparecidos, lesionados, crisis de derechos humanos, descomposición institucional sin precedentes y gravísimo daño al tejido social”.

En ese marco, López Obrador reconoció que todavía México padece de inseguridad y violencia.

Y sí… por ende, es urgente que ese proceso se acelere, por el bien de todos.

carlos.bayo@angelmetropolitano.com.mx 

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