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¡Lo que la escuela realmente necesita!

Por Hans-Joachim Hepke

“¡73.3% de los alumnos no tuvo contacto personal (telefónico) con su maestro en las últimas semanas de la llamada Homeschooling, el 18% una vez y el 4.7% por suerte una vez a la semana!” ¡Cifras estadísticas que por supuesto deben usarse con precaución!.

Este tipo de aprendizaje ahora se llama “escuela desde la distancia” en lugar de Homeschooling. ¡”Homeschooling” que se exigió con vehemencia antes de la crisis realmente quiere ser entendida de manera diferente!.

Desafortunadamente, de repente se ha vuelto más tópico. La “escuela desde la distancia”, o más bien decir “escuela con distancia”, ¿no era ese el problema del que nos habíamos quejado impetuoso y con derecho antes de la crisis? .

Pero ahora estamos tratando de perfeccionar la distancia que denunciamos para muchos maestros. Se espera que los maestros se conviertan en “especialistas multimedia” en el futuro. 

El sistema debe mejorarse, es decir, perfeccionarse. Me gustaría recodarles lo que nuestros hijos se perdieron en la crisis y aún lo extrañan en muchos lugares: ¡Son sus camaradas, es su escuela donde es divertido vivir y aprender con otros, son los maestros con quienes pueden hablar de todo! .

¡Ningún niño anhelará la computadora en el futuro! ¡Los niños necesitan maestros apasionados por su trabajo, a quienes les guste estar con niños y que quieran ser compañeros que afirmen la vida! .

Los buenos maestros se cuestionarán todos los días de esta y otras formas similares: 

1. ¿Me he dirigido y he contactado a todos los niños con mis órdenes de trabajo? 

2. ¿Tuvo cada niño la oportunidad de aportar sus ideas y pensamientos? 

3. ¿Les he dado a los niños la libertad y la oportunidad de descubrir y probar cosas? 

4. ¿Ha considerado los diferentes requisitos y cualidades del niño individual? 

5. ¿He tratado a todos los niños por igual y he tratado de evitar hacer tareas especiales de simpatía? 

6. ¿Nuestros mundos emocionales estaban en armonía e interacción? 

7. ¿Me he hecho esclavo de mi material de aprendizaje y no he tenido en cuenta las almas de algunos niños? 

8. ¿Cuántas veces me reí con los niños hoy, pero no con los niños? 

9. ¿Qué tocó mi alma? Cada maestro aún tiene mucha libertad personal para hacer de la escuela una experiencia positiva inolvidable para todos los niños. O similar como a las palabras de Astrid Lindgren: “La libertad significa que no tienes que hacer todo como lo hacen otras personas (otros maestros).” 

¡No, la tecnología, los corazones deben dominar nuestras escuelas!

Hasta la próxima con: “¿El renacimiento de la familia?”

Was die Schule wirklich braucht!

„73,3% der Schüler hatten in den zurückliegenden Krisenwochen im Rahmen des sogenannten Homeschoolings überhaupt keinen persönlichen (Telefon-)Kontakt mit ihrem Lehrer, 18% ein einziges Mal und 4,7% erfreulicherweise einmal pro Woche!“ Statistische Zahlen, die selbstverständlich immer mit Vorsicht zu genießen sind! Aktuell wird diese Art des Lernens anstatt   Homeschooling nun als „Schule aus der Distanz“ bezeichnet. Das vor der Krise vehement geforderte „Homeschooling“ will ja eigentlich auch anders verstanden werden! Es hat nur unglücklicherweise plötzlich an Aktualität gewonnen. „Schule aus der Distanz“, oder besser gesagt „mit Distanz“, war das denn nicht das Problem, über das wir heftig und mit Recht vor der Krise geklagt hatten? Nun aber versuchen wir die Distanz, die wir zu Recht bei vielen Lehrern angeprangert hatten, zu perfektionieren. Es wird von den Lehrern erwartet, dass sie künftig „Multimediaspezialisten“ sind. Das System soll verbessert, sprich perfektioniert werden! Ich möchte daran erinnern, was unsere Kinder in dieser Krise vermisst haben und vielerorts noch immer vermissen: es sind ihre Kameraden, es ist ihre Schule, in der es Spaß macht, mit anderen zu leben und zu lernen, es sind die Lehrer, mit denen sie über alles reden können! Kein Kind wird sich auch künftig nicht nach dem Computer sehnen! Kinder brauchen Lehrer, die ihren Beruf aus Leidenschaft ausüben, die gern mit Kindern zusammen sind und die ihnen lebensbejahende Wegbegleiter sein wollen! Gute Lehrer werden sich jeden Tag auf diese und in ähnlicher Weise hinterfragen: 1. Habe ich alle Kinder mit meinen Arbeitsaufträgen angesprochen und erreicht? 2. Hatte jedes Kind die Chance, seine Ideen und sein Gedankengut einzubringen? 3. Habe ich den Kindern Freiraum und Gelegenheit gegeben, Dinge zu entdecken und auszuprobieren? 4.  Habe ich die unterschiedlichen Voraussetzungen und Qualitäten des einzelnen Kindes berücksichtigt? 5. Habe ich alle Kinder gleichbehandelt und versucht, auf besondere Sympathiezuweisungen zu verzichten? 6. Standen unsere Gefühlswelten im Einklang und Wechselwirkung? 7. Habe ich mich zum Sklaven meines Lernmaterials gemacht und die Seelen mancher Kinder missachtet? 8. Wie oft habe ich heute mit den Kindern, nicht aber über die Kinder gelacht? 9. Was hat meine Seele berührt? Jeder Lehrer hat nach wie vor jede Menge persönlicher Freiheiten, um die Schule zu einem unvergesslich positiven Erlebnis für alle Kinder werden zu lassen. Oder in Anlehnung an Astrid Lindgren ausgedrückt: „Freiheit bedeutet, dass man nicht alles machen muss, wie andere Menschen (andere Lehrer) es machen.“ Nicht die Technik, die Herzen müssen unsere Schule beherrschen!

Bis zum nächsten Mal und „Die Neugeburt der Familie?“

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