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La inteligencia espiritual

Por Rosario Sarmiento

Existen muchas formas de inteligencia y maneras de medirla. Tenemos, por ejemplo, a la inteligencia abstracta que nos ayuda a entender conceptos matemáticos, la inteligencia lingüística que nos permite expresarnos con claridad y llegar a ser buenos oradores. O la inteligencia espacial que requieren ingenieros y arquitectos, y otras más como la social, ecológica, emocional, etc.

Recientemente surgió el tema de la inteligencia espiritual. Pero vayamos por partes, primero se tiene que definir qué es la inteligencia. Etimológicamente su significado proviene de la palabra latina intelligentia, que a su vez deriva en inteligere que consiste en la capacidad de escoger la mejor opción entre las posibilidades que se presentan para resolver un problema.

Por otra parte, espiritual significa una cualidad que no se manifiesta materialmente y está más allá del ámbito de lo biológico o lo social. No es un concepto religioso, sin embargo, todas las religiones utilizan a la espiritualidad.

Existen algunas pautas para saber si estás o no desarrollando tu inteligencia espiritual, como toda inteligencia es una posibilidad humana que requiere práctica para su evolución. No tendríamos la inteligencia que tenemos sin las demás personas que nos ayudan a ponerla en acción.

Te voy a mencionar algunos criterios que te permiten ver en qué fase de desarrollo se encuentra esta inteligencia espiritual en ti.

Las personas que tienen alta capacidad de esta inteligencia.

1.- Viven el aquí y el ahora, no se pierden del momento ocupándose demasiado tiempo en el pasado o en el futuro; recuerdo un cuento en donde un sabio es abordado por su discípulo en una pregunta: ¿cómo lo hace usted para ser sabio, a lo que el maestro responde: cuando come, come; cuando duerme, duermo y mientras te escucho, solo presto atención a tus palabras?

El joven discípulo le dijo: yo también lo hago así. El sabio simplemente le dijo: Cuando comes piensas en lo que harás después, a la hora de dormir piensas en lo que no hiciste en el día y cuando me escuchas me estás juzgando. Me hace mucho bien pensar que debo estar en el momento en que estoy, ni antes ni después en el presente y ya; carpe diem, aprovecha el día.

2.- Toman distancia de la realidad; realizan lo que tienen que hacer, pero saben ver de lejos así que su conciencia se amplía y son capaces de tomar mejores decisiones.

3.- Se sienten parte del todo, son capaces de entender que todo en el universo es una y la misma cosa y que en este planeta tierra no podemos vivir pensando que las diferencias nos tienen que separar y peor aún sentirnos más y mejores que otros seres del mundo.

Me parece que con estos tres aspectos de la inteligencia espiritual tendríamos ya bastante que aplicar y así elevar nuestra conciencia. Tú, querido lector, ¿qué opinas?

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