CaBayo de Troya – A veces la realidad supera los deseos

Foto de EFE

El coronavirus llegó para quedarse, al igual que el sida, y otros virus que causan enfermedades. Por el momento no se sabe de dónde llegó, lo que sí, es que ya habita con nosotros.

Los hábitos ya empiezan a modificarse, la limpieza y hasta algunas de nuestras costumbres se empiezan a adaptar al cambio.

Ahora se pensará de qué manera será el contacto físico y la manera en que nos correlacionamos, desde el saludar y cómo lavar los alimentos que compramos llegando a casa, entre otros quehaceres básicos. Aún no sabemos cómo serán los centros de consumo masivos.

Los juegos de futbol, de otros deportes, los conciertos y todo acto que implique reuniones masivas. ¿Será este un momento de oportunidad para ver resurgir de nuevo a las televisoras? ¿O acaso será tiempo de tener que ver la cultura de las telenovelas, donde el pobre se casa con la rica, como nos tienen acostumbrados desde hace décadas?

Sería muy interesante que ya existirán más áreas de cobertura de internet, para que el pueblo pueda acceder a él de manera gratuita, y ver una ventana al futuro próximo de la educación y del conocimiento.

También sería muy atractivo que los reguladores educativos –llámense la Secretaría de Educación Pública, las universidades públicas y privadas y todos los centros de enseñanza del país–, hicieran un programa básico para el uso correcto de internet.

Una buena idea sería que el gobierno regulara ese uso de manera más accesible para la gente y que no fuera tan oneroso para las finanzas públicas, y que incluso ahí si se invirtiera para abaratar el acceso y, en sus casos, llegar a zonas rurales y las más desprotegidas, pues sería gratuito.

Y es que la educación será la única herramienta que podrá hacernos salir adelante, aunado a que seamos un país donde se respeten las leyes y se aplique la justicia de manera más equitativa.

El reto es enorme, pues las anteriores administraciones dejaron el suelo seco –casi árido–, pero los mexicanos somos un pueblo de lucha y entrega. Es menester de todos fortalecer a la familia en primer lugar y evitar en esta pandemia callar los abusos en casa, o en la de nuestros vecinos.

La solución para todos estos problemas somos todos.

carlos.bayo@angelmetropolitano.com.mx

Puede gustarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias Populares