Coronavirus y masturbación

Por Roberto de la Madrid

Se vislumbra cada vez con más claridad que a la par del Coronavirus, el mundo es víctima de una guerra a muerte entre dos pandillas: los puritanos —déjeme llamarlos así— que quieren salvar el mundo de las garras de Satanás y su depravación; y los depravados —déjeme llamarles así— que quieren salvar el mundo de las garras de Satanás que quiere dominar con inquisición, oscurantismo y dictadura.

Puritanos contra depravados, los nombro así porque estos mismos bandos así se califican el uno al otro. Los puritanos hablan de religión, sobre todo cristiana, están en contra del aborto, del globalismo, del socialismo, del comunismo, de la comunidad lésbico-gay, son nacionalistas, clasistas, en contra de la migración.

Los depravados hablan de un bien global, supuestamente defienden la libertad, defienden a los migrantes, a los homosexuales, el aborto, las mujeres, el comercio globalista, el proyecto humano global. Otra señal de esto se da en Brasil. El presidente Bolsonaro, primero, ha dejado ver su repudio contra la Organización Mundial de la Salud, al desobedecer las recomendaciones médicas y al burlarse de las cuarentenas que debía aplicar como mandatario a todo Brasil: desde sacarse selfies con la gente en plena pandemia hasta despedir al Ministro de Salud brasileño en medio de la emergencia por el coronavirus.

Y segundo, se aventó hace unos días a acusar a la OMS, de incentivar la homosexualidad y la masturbación, específicamente con incentivos a los niños para que se masturben y tengan sus primeras experiencias sexuales a muy corta edad. Queda claro en qué bando está Bolsonaro. Y más claro cuando recordamos que uno de sus más importantes padrinos es Donald Trump en el apoyo internacional. Un Trump que manejó la pandemia igual que Bolsonaro, insultando y acusando a la OMS.

Más claro, todavía cuando revisamos que otro padrino de peso que apoya el autoritarismo brasileño es el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, a quien Bolsonaro le dijo “somos como una pareja que se acaba de unir”. Cables revelados muestran que desde hace 30 años, Israel declaró enemigo de Estado a Lula da Silva, por su apoyo a Palestina y por tener relación con los árabes que apoyan el comunismo, asegura el activista israelí de DDHH, Eitay Mack. Así de ese tamaño.

Por el otro lado, los depravados ya se imaginan quienes serían los mismos que ha acusado Trump. La OMS, y detrás, su principal patrocinador, Bill Gates; China, que ha sido protegida por la OMS al callar la represión del doctor de Wuhan que quiso alertar del coronavirus. El partido demócrata, y ni se diga Bernie Sanders o los que defienden el aborto, los homosexuales y los migrantes, entonces, George Soros, el que es también odiado por Rusia, donde hay un Vladimir Putin que no le caen muy bien los gays. ¿Ve cómo todo está ligado?

Ahora la pregunta. ¿Será todo un show para engañarnos y no sepamos por dónde?

Puede gustarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias Populares