Kinesia: el sutil arte de comunicar sin hablar

Nuestro cuerpo puede expresar el verdadero sentir, sin emitir una sola palabra; el control de los gestos corporales es esencial

Por Pedro Hernández Müller

Los seres humanos tenemos la capacidad de comunicarnos por medio del lenguaje, no obstante, en muchas ocasiones, lo que no decimos con palabras se vuelve más importante que lo expresado verbalmente, y es que nuestro cuerpo es capaz de mostrar nuestro verdadero sentir, sin emitir una sola palabra.

De acuerdo con el escritor Fernando Poyatos, la kinesia comprende todos aquellos movimientos corporales de base psicomuscular consciente o inconsciente, somatogénicos o aprendidos percepción visual, auditiva, táctil o cinestésica (individual o conjuntamente), que, aislados o combinados con las estructuras verbales y paralingüísticas y con los demás sistemas somáticos y objetuales, poseen un valor comunicativo intencionado o no.

Y es que en ocasiones, nuestros movimientos corporales o tonos de voz, delatan lo que sentimos, pese a que estemos diciendo verbalmente lo contrario. Por ello, el control de los gestos corporales es esencial en la vida diaria. La postura corporal nos da la señal sobre la predisposición entre interlocutores, de ahí que se mantenga la postura abierta o cerrada. La postura abierta es aquella en la que hay contacto y disposición, es decir, no hay barreras para el intercambio, por el contrario, en la cerrada, encontramos brazos o piernas cruzados, impidiendo el acercamiento con la otra persona, además de una actitud de desinterés.

Gestos y manos, representativos

Los gestos o movimientos de las manos también son representativos a la hora de comunicarnos. Por ejemplo, cuando estamos en medio de una conversación y nos llevamos las manos constantemente a la boca, a los ojos y nos mordemos las uñas, son claros signos de inseguridad y en muchos casos se toman como actitudes de mentira. 

Mientras que poner las manos detrás de la cabeza cuando uno está sentado significa apertura total, además de confianza y seguridad en uno mismo. Tener un lenguaje corporal adecuado puede traernos muchos beneficios, por ello es útil aprender a manejar la postura corporal, la gesticulación y, sobre todo, la expresión facial. Si contamos con el control de la mirada y la sonrisa contamos con un arma excelente para obtener beneficios en la búsqueda de trabajo o entrevistas corporativas. 

Kinesia, proxémica y paralingüística son los diferentes tipos de lenguaje corporal que existen. El primero de ellos se refiere a la actitud que mostramos, es decir, el movimiento del cuerpo. El segundo corresponde a la distancia que dejamos entre las personas con las que interactuamos, el tacto también forma parte del lenguaje corporal. Y la paralingüística son las señales que damos así como las pausas al hablar, el tono de voz y la manera en que controlamos la respiración. 

Conociendo estos temas podremos obtener grandes ventajas con nuestros interlocutores, además de conocer sus emociones reales, independientemente de lo que nos diga con palabras.

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