Coincidir es maravilloso, pero “conectar” es mágico

Por Mónica Shekaibán

Coincidir con personas es muy sencillo, todos los días lo hacemos; por eso el coincidir no es tan trascendental ya que lo verdaderamente mágico es conectar con otro ser humano de forma especial con la mente y el corazón. Esta conexión se da por primera vez a través de la mirada, de pronto se tiene una sensación de adrenalina y rápidamente descubren que se armonizan los dos mundos en cuestión de segundos.

La vida tiene procesos increíbles y desconocidos, tiene que ver con las conexiones maravillosas con el otro, que superan el tiempo y la distancia, son relaciones con bases fuertes de complicidad, armonía emocional, compasión, empatía, pactos. Estas relaciones son las que nos enseñan el significado del amor auténtico, aquel que se da de manera orgánica, donde las dos partes fluyen de modo natural, como si se conocieran de toda la vida.

Son relaciones que nos ayudan a evolucionar, es un proceso de crecimiento mutuo, donde las dos partes aportan muchas cosas positivas a la relación, incluyendo el buen humor y muchas risas, así como apoyo y soporte en los momentos difíciles, donde las palabras sobran por que el amor lo dice todo.

Las leyes de la atracción y la amistad

Muchas investigaciones se centran más en los beneficios de la amistad que en los procesos que se llevaron a cabo para el encuentro crucial donde se dio la “conexión mágica”. La amistad es mucho más compleja que lo que conforma una simple atracción entre dos personas.

  1. Autodescubrimiento: Los psicólogos sociales dicen que las amistades más auténticas a parte de compartir interés, valores, gustos y momentos maravillosos, tienen un punto de inflexión que determina si la amistad durará o no.

Uno de los pilares del amor más importantes que debe tener cada ser humano, para desarrollar seguridad y alta autoestima, es la comprensión, es necesario que todas las personas cuenten con alguien de confianza para platicar y expresar sus emociones libremente, compartir nuestros miedos, tristezas, preocupaciones, frustraciones, alegrías y bendiciones, es esa intimidad y complicidad terapéutica que libera el alma y nos sentimos contenidos y abrazados por el otro, pero es necesario que sea recíproco para que la amistad perdure y permanezca.

  1. El “imán” emocional y la ley del espejo: Las amistades se fortalecen y duran debido a la lealtad, honestidad, respeto, apoyo, seguridad, confidencialidad, reconocimiento, sinceridad y crecimiento que hay entre ellos.

Hay otro pensamiento interesante de las psicólogas sociales Carolyn Weisz y Lisa F. Wood de la Universidad de Puget Sound en Tacoma, Washington. Se trata de la Teoría del espejo del Principio del espejo de la amistad.

“Conectarse con alguien es encontrar a una persona que corresponde a nuestra identidad, es decir, que encontramos a una persona que actúa como nuestra propia reflexión o punto de equilibrio. El buen amigo será el que pueda decirnos la verdad sobre lo que hacemos y las decisiones que tomamos, quien nos alerte cuando nos estamos alejando de nuestra esencia”.

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