Distorsiones

Por Raquel Bialik

Ilusiones ópticas, deformaciones de un sonido como la señal producida durante su transmisión o en el rock contemporáneo, el efecto sonoro particular que se realiza con la guitarra eléctrica llamado ¿overdrive? Son ejemplos de percepciones erróneas de la realidad donde hay un desequilibrio, un esquema equivocado de interpretación, como con la anorexia, que quien la padece se ve como una persona desproporcionadamente gorda, cuando en realidad no lo está. 

Todas ellas son distorsiones, desviaciones perceptivas o, también, del pensamiento, las llamadas distorsiones cognitivas. A continuación mencionaré algunas de ellas, señaladas por el psiquiatra norteamericano Aaron Beck, fundador de la Terapia Cognitiva y Conductual, que provocan en la persona creencias irracionales y pueden convertirse en patologías mentales y de comportamiento al interpretar la realidad de manera incorrecta. Una de ellas es el pensamiento polarizado, absolutista: de “todo o nada”, el ver todo en categorías opuestas, blanco o negro, siempre o nunca, no hay matices ni puntos intermedios. 

¿Dónde queda toda la gama de los grises…? Como ejemplo, cuando cometemos un error, nos decimos: “soy un fracaso total”. Otra es el pensamiento catastrófico, cuando se perciben los acontecimientos teniendo consecuencias espantosas, centrándose en lo peor, donde todo es riesgoso y se espera la catástrofe; es una anticipación donde se magnifica lo negativo y se pretende adivinar el futuro donde se realiza una abstracción selectiva, maximizando lo peor de la circunstancia, como “me fue mal en un examen” y por lo tanto, me digo que soy un desastre, como lo es toda mi vida. 

O bien, ante un dolor de estómago, lo pensamos como un posible cáncer. El perfeccionismo forma también parte de las distorsiones cognitivas con autoexigencias exageradas, donde si no es perfecto, no sirve y, por lo tanto, no tiene caso entregar el proyecto. La generalización excesiva es otro pensamiento de todo o nada. Se extiende un caso a toda una clase de acontecimientos o personas. 

“Si ocurrió una vez, ocurrirá siempre”, “si una persona me hizo daño, todas las de su tipo son malas”. Me parece que esta distorsión está implícita en todos los prejuicios, ¿no les parece? Y, qué me dicen de los filtros mentales, esa visión de túnel donde se fija toda la atención en un único detalle, centrándose en lo negativo, perdiendo flexibilidad, detectando sólo los aspectos nocivos y no atendiendo a otros factores. 

Centrar la atención en uno mismo (personalización) sintiéndose responsable de todo lo que sucede, es otra distorsión de la realidad. Busquemos el equilibrio en nuestras percepciones y reacciones. 

* Raquel Bialik, Antropóloga Social, estudió en la Universidad de California (Berkeley) egresada de la ENAH, El Colegio de México, Directora de Agorabi, Lugar de Encuentro (Tepoztlán, Morelos). Consultora de instituciones públicas y privadas, autora de capítulos y libros nacionales e internacionales especializada en Antropología Médica, Tercera Edad y Asistencia Social. Colaboradora de la Revista Ser Mayor. email: agorabi16@gmail.com

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