/

Cambio climático y desigualdad social

“La ecología sin lucha social es jardinería”. Chico Mendes.

Pamela García

“La lucha ecológica trasciende el antropocentrismo que ha dominado en la historia de la humanidad. Esto se ha logrado entendiendo que la Tierra —gracias a la cual es posible nuestra propia existencia— no solo no es nuestra y no está a nuestra disposición, sinoque es una casa compartida con otros maravillosos seres vivos, a los cuales tenemos la responsabilidad de cuidar. Sin embargo, no podemos olvidar que la lucha contra el cambio climático y la lucha social deben ir de la mano en todo momento. Lo anterior se debe a factores sistémicos y estructurales del sistema económico capitalista, al cual nos hemos anclado desde el siglo XVIII.

La situación de desigualdad social se puede trasladar a casi todos los países del mundo, por lo que México no es la excepción. Nuestro país es profundamente desigual en lo social y en lo económico, en el cual no se ha logrado alcanzar la justicia social. Las políticas, que deberían buscar la redistribución justa de la riqueza y el pleno acceso a los derechos, se han quedado cortas. La injusticia social no solo se traduce en una situación de vida precaria, sino también en la nulificación política de las partes de la sociedad que se encuentran marginadas. 

En la sociedad civil se debe generar conciencia medioambiental a través del desarrollo de prácticas responsables, como la promoción de esquemas de consumo que eviten el uso de materiales contaminantes, la disminución de la generación de basura, así como mejorar la gestión de residuos. Sin embargo, la nulificación política de la sociedad civil ha generado que quienes tengan el control definitivo sobre la dirección que tomará el país respecto al cambio climático, sean las grandes corporaciones e industrias, junto con el gobierno. Históricamente en México se ha gobernado para las élites y se han dejado de lado las necesidades de la población. 

El gobierno mexicano necesita legislar a favor del medio ambiente y de la justicia social, pero no con la intención de defender los intereses privados, porque las concesiones y la falta de sanciones a quienes contaminan, han propagado las prácticas irresponsables de las corporaciones. Con el cambio climático viene la escasez y con la escasez vendrá el encarecimiento de los productos y servicios, que de por sí ya son inaccesibles para la mayor parte de la población. 

Es claro que al 1% de la población, que no le hace falta nada, no le interesa modificar el sistema del cual se ha beneficiado y que se caracteriza por ser excluyente, voraz y destructor. A nivel global y local, la concentración de la riqueza permitirá a unos sobrevivir, mientras que la precariedad conderá a otros experimentar, primero, los estragos del cambio climático, para luego perecer

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.