Caravana de madres de migrantes desaparecidos

«Los riesgos de desaparición de migrantes en México están vinculados a las políticas migratorias que los obligan a elegir los caminos más peligrosos para no ser detenidos ni deportados»
Jan Jarab, Representante de ONU-DH en México.

Por Mónica Romero

Claudia Joaquina y Socorro Jaqueline Valladares son dos mujeres de Honduras que el pasado 19 de noviembre se dieron un abrazo después de quince años de no verse y trece de no tener ningún tipo de contacto, el reencuentro se dio en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas donde se logró el milagro tras años de búsqueda.

Socorro Jaqueline tenía 28 años cuando salió de su casa en Honduras para buscar el sueño americano en los Estados Unidos. Como miles de hombres y mujeres dejó a su familia para huir de la pobreza y la inseguridad que se se vive en sus países.

Con lágrimas en los ojos se despidió, prometió estar en contacto y avisarles cuando llegara a territorio estadunidense. Pero el camino no fue fácil; con trabajos logró llegar a México, sin dinero tuvo que instalarse en Chiapas donde comenzó a trabajar en diferentes casas.

Los días pasaron y Socorro marcó a su familia, pero una grabación le indicaba que el número había cambiado, no pudo encontrarlos.

¨Porque cambiaron número y ya después que marqué ya decía que el número había sido cambiado¨, explicó ella misma.

Fue hasta 2017; trece años después ya con la tecnología y las redes sociales, que su hermana Claudia la encontró. Pero no lo hizo sola, fue a través de la Caravana de Madres Centroamericanas que se colocaron los anuncios en internet.

Rubén Figueroa, del Movimiento Migrante Mesoamericano, que organiza las caravanas de madres, fue el encargado de ayudar a las hermanas a contactarse.

“Yo estaba en Villaflores (en el centro del Chiapas); había llegado tres días antes cuando me marcó una señora con la que trabajé y dijo que me estaban buscando, me espantó y dije: ¿por qué si no he hecho nada? Entonces me dio el número de teléfono de Rubén y hablé con él; me hice pasar por otra persona para saber qué quería y me dijo que era mi mamá la que me estaba buscando; le dije dónde estaba y que lo podía ver”, narró Socorro Jaqueline.

Gracias a esta búsqueda las hermanas lograron hablar por teléfono.

“Siento mucha alegría, mucha emoción volver a ver a mi hermana de quien no sabía nada desde hace mucho tiempo”, dijo por su parte Claudia.

“Un día sonó mi teléfono entres las dos y tres (de la tarde) y me dijo ‘soy yo’. Y le contesté, ‘quien yo’, ‘yo soy a la que buscas'”, contó.

Ahora Socorro Jaqueline espera poder viajar pronto a Honduras para reencontrarse con su madre, a quien no ve desde hace quince años y quien no pudo venir a México por cuestiones de salud.

Sin duda, esta historia tuvo un final feliz; pero hay muchas otras, miles de hecho, que aún se encuentran en proceso de búsqueda, pues el número de migrantes desaparecidos en suelo mexicano es muy alto, según el Movimiento Migrante Mesoamericano cuatro de cada diez migrantes que cruzan por México desaparecen.

Esta realidad ha golpeado el corazón de miles de madres centroamericanas que desde 2004 se organizaron para buscar a sus hijos e hijas que salieron de sus países rumbo a Estados Unidos y se desconoce su paradero.

La Caravana de Madres Centroamericanas lleva el nombre de “Doña Emeteria Martínez”, una madre que  logró encontrar a su hija después de 22 años de búsqueda y quien falleció en 2013.

Hoy en día, la Caravana de Madres Centroamericanas se ha convertido en una marcha internacional, en la que las madres recorren países como Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, hasta formar un contingente que llega cada año a México.

Su principal organizadora y fundadora también del Movimiento Migrante Mesoamericano, Martha Sánchez Soler, dijo que a lo largo de 15 años de búsqueda a pie, se han ubicado a 310 migrantes desaparecidos, que ya fueron reunificados con sus familias. 

¨ Los migrantes no son estadística. No son los 70 mil y tantos que tenemos desaparecidos. Los migrantes son personas que tienen nombres, apellidos, familias, madres que los buscan¨, señaló Marta Sánchez.

Informó que la mayoría de los migrantes localizados llevaban más de una década sin hablar, ni saber de sus familiares y peor aún, agregó que en los últimos diez años en México han desaparecido unos 120 mil migrantes.

“Muchos están en fosas comunes, otros en fosas clandestinas, en las morgues o andan escondidos en algún lugar, pero no han podido tener comunicación con sus familiares; están atrapados entre dos mundos, el que construyen cada día y el que dejaron atrás”, dijo.

Esta XV Caravana de Madres de migrantes desaparecidos recorrerá en total 13 estados de la República, como parte de su lucha para encontrar a quienes se han esfumado, pero también tiene como propósito visibilizar la realidad de sus países y la importancia de que las circunstancias cambien para que sus habitantes no tengan que abandonarlos, ya sea por la pobreza o porque sus vidas corren peligro.

“Se trata no solamente de búsqueda sino de mostrar el problema de las desapariciones de personas en movimiento”, concluyó por su parte, Rubén Figueroa, integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano.

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