Inflamación … ¿Celular?

Dra. Julia Salinas Dücker

Aunque muchos estamos acostumbrados al término de “inflamación” generalmente la relacionamos como efecto secundario de un golpe o de una mala comida…sin embargo, no solo lo que comemos, también nuestro medio ambiente,  que pensamos y la manera en cómo enfrentamos los eventos del día a día se reflejan en una inflamación silenciosa pero mucho más peligrosa: La inflamación celular.

Los más recientes estudios hablan de que más del 20% de la población mundial adulta la presenta, y esto puede ser causante de enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, diabetes y algunos tipos de cáncer; así de crítico es el tema, pero, ¿cómo sucede esto realmente? Déjenme explicarme más a fondo.

Todas y cada una de nuestras células se alimentan gracias al intercambio de sustancias, iones, y nutrientes entre el espacio intra y extra celular, y al final, todos los cambios buenos o malos que se generan en nuestros órganos se reducen a este mínimo nivel. Los alimentos al llegar al intestino, se absorben y pasan en moléculas al torrente sanguíneo quien va depositando en cada célula un poco de todo: agua, calcio, sodio, magnesio y toxinas (que también llegan por medio de la respiración, piel, etc). Para complicar un poco el tema también se ha visto que el estrés y el desequilibrio de los ciclos naturales de nuestro organismo hacen que se secreten distintos tipos de hormonas y neurotransmisores que llegan a las células haciendo que estas “se aceleren” y trabajen a marchas forzadas. Todos estos factores, acaban por desgastar nuestras células y alterar el proceso natural de copia y reemplazo que tienen causando que se activen dentro de ellas, genes inflamatorios o alterados, es decir “ que las copias no salgan tan claras o tan perfectas como debieran”; si a esto le sumamos el proceso de oxidación por el paso de los años, nos enfrentamos a un problema de dimensiones microscópicas, pero de efectos universales.

Ahora, ¿cómo hacer que nuestras células se mantengan más jóvenes y “se copien” de mejor manera?. La respuesta está en el estilo de vida.

Cuidar la calidad de nuestros alimentos, bajarle a los ultraprocesados y empaquetados , aumentar el consumo de agua simple, hojas verdes, hortalizas y frutas de todos colores, disminuir el consumo de sal y eliminar lo más posible el azúcar son los pasos básicos e iniciales.

Después tratar de relajarnos , aunque suene casi imposible, es indispensable para que nuestras células se encuentren en paz. Buscar algún momento del día para respirar, hacer un poco de actividad física, salir a algún parque y disfrutar con nuestras personas favoritas ayuda al estado anímico y celular. Para terminar una recomendación más: debemos tratar de regresar a nuestro ciclo circadiano es decir, al ciclo de sueño y vigilia natural de nuestro cuerpo, lo cual se logra acostándonos a una hora prudente y darle a nuestro cuerpo sus 6 a 8 horas de sueño efectivo y limpio, alejándonos de pantallas y luz blanca por lo menos una hora antes de dormir ( y con esto me refiero a celulares, tabletas, televisiones y demás aparatos que nos tienen completamente adictos) .

Se ve complicado, pero pensemos que todo esto nos llevará a tener no sólo una mejor “salud” , sino una excelente calidad de vida con todo lo que esto conlleva.

¡Los leo en mis redes!

Fb: Dra. Julia Salinas Dücker

Instgram: @antojodiabolico

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