¿Qué tan extensa es la huella de lluvias de un ciclón tropical?

Por Michel Rosengaus

En principio esta pregunta podría sonar muy académica, es decir ¿para qué me sirve saberlo? Pues resulta que sí resulta bastante útil en la práctica, digamos en el caso de un ciclón tropical que vaya a pasar cerca de la ciudad donde vivo (o estoy vacacionando) pero no directamente sobre ella. ¿Seré afectado por lluvias importantes o no? Es decir, ¿qué tan lejos de la trayectoria pronosticada tengo que estar para verme afectado por lluvias fuera de lo normal?

Resulta interesante que casi todos sobre-estimamos la extensión de la huella de lluvias significativas de los ciclones tropicales, y esto es por varias razones. Nuestra forma más común de evaluar esto es viendo al ciclón tropical de interés en imágenes de satélite, la más común de las cuales es la de luz visible, por parecerse a lo que veríamos si fuéramos montados sobre el satélite. Resulta que en éstas imágenes la nubosidad alrededor del ciclón se observa muy extensa, cientos de kilómetros alrededor de él (a veces hasta 1000 km). Pero no en todos los sitios debajo de aquella nubosidad está lloviendo con una intensidad tal que valga la pena tomarlo como extraordinario. En otras palabras, el hecho que estemos bajo los nublados densos no es sinónimo que estaré sujeto a lluvias extraordinarias. Por otro lado, cuando vemos los boletines del Servicio Meteorológico Nacional pronosticando la lluvia, usualmente aparecen enormes extensiones (de estados completos) que serán afectados. La realidad es que estos boletines tienden a ser muy conservadores, por seguridad de la propia población. Es decir, notifican de lluvias que resultan mucho más extensas que las que realmente se darán en la práctica. Con este mecanismo también parecería que las lluvias del ciclón tropical se extenderán a cientos y cientos de kilómetros alrededor de la trayectoria pronosticada. Pero una vez que el ciclón tropical ya pasó, nunca verificamos cuánta lluvia realmente cayó en la zona en la que nos encontramos, ni a que distancia resultamos quedar de su trayectoria, por lo que nos quedamos con la impresión general del boletín original.

La primera recomendación es que evaluemos la verdadera extensión de las lluvias usando las imágenes de satélite en banda infrarroja, o mejor aún en las imágenes de radares meteorológicos (si tienes la suerte de estar bajo la cobertura de alguno de ellos). Usando estos medios de diagnóstico tendrás una idea mucho menos exagerada de la verdadera extensión. Pero, resulta que tenemos registros históricos de largo plazo tanto de las trayectorias seguidas por ciclones tropicales en el pasado, como de los campos de lluvia que dejaron a su paso. Obviamente, éste es el método óptimo para tratar de contestar a la pregunta inicial. Yo personalmente he estudiado esta evidencia a lo largo de unos 40 años sobre México, por lo que estoy en posición de hacer recomendaciones al respecto. En general, ciclones tropicales muy débiles (aquellos con categoría de depresión tropical) producen lluvias importantes a distancias muy limitadas de su centro, digamos entre 50 a 100 km máximo alrededor de él. Ojo, que a veces es difícil identificar dónde exactamente está el centro de giro en estos casos débiles. En el otro extremo, para ciclones tropicales intensos (aquellos clasificados como huracanes) su huella de lluvias significativas puede extenderse hasta unos 250 km de su centro. Honestamente, ésta receta de cocina se ve modificada por varios factores adicionales, destacando la extensión del ciclón tropical de interés en sí (los hay grandes y pequeños, independientemente de su intensidad), la orografía de la zona, y si estamos del lado derecho o izquierdo de la trayectoria; pero en este breve espacio no alcanzaremos a plantear en forma práctica como modificarla. En general las precipitaciones totales por arriba de 50 mm (o 50 litros/metro cuadrado) totales se encontrarán en una banda de la extensión mencionada alrededor de la trayectoria realmente seguida por el ciclón tropical. Por favor, también toma en cuenta, que las temporadas de ciclones tropicales y de lluvias coinciden en México, por lo que, aún cuando te encuentres fuera de la huella antes planteada, puedes recibir alguna lluvia, aunque casi nunca adjudicable al núcleo central del ciclón tropical. Es decir, los ciclones tropicales no son los únicos fenómenos productores de lluvia. La próxima vez que vivas un ciclón tropical, te invito a verificar esta recomendación práctica.

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