¿Cómo superar las secuelas del acoso escolar?

Por: Allie Ann

El acoso escolar es una experiencia que puede llegar a resultar muy traumática para niños y adolescentes. Consiste en recibir insultos, amenazas, acoso o maltrato, ya sea psicológico o físico, por parte de una o más personas, que son las agresoras. El acoso escolar es una situación real que cada vez irrumpe más en las aulas de los colegios.

Este acoso suele alargarse en el tiempo y producirse de manera frecuente y recurrente hacia la víctima, que sufre durante el período en el que sufre acoso escolar y después de él, a través de una serie de secuelas psicológicas que le pueden quedar.

Por otro lado, muchas veces la víctima es una persona más “débil” psicológicamente, o con un “defecto” físico evidente, que utiliza el agresor para ridiculizarla. Sin embargo, la clave para luchar contra el acoso escolar no es atender sólo a la víctima, sino también, y, sobre todo, al agresor o agresora.

  1. Pide ayuda: Un paso esencial sobre cómo superar las secuelas del acoso escolar es pedir ayuda profesional en el caso de que la necesites. Después de una experiencia así, que puede haber resultado muy traumática, es probable que queden secuelas a tratar, inseguridades, miedos, etc.

A veces es difícil gestionarlo o resolverlo uno mismo sin ayuda, porque no siempre disponemos de las herramientas necesarias para hacerlo. La ayuda que solicitemos deberá adaptarse a nuestro caso particular, pudiendo ser ayuda psicológica, psiquiátrica o médica.

  1. Acepta la experiencia: Eso no significa resignarse u olvidarse como si no hubiera sido algo importante, al contrario; implica aceptar qué nos ha ocurrido, qué nos ha hecho sentir y que, afortunadamente, la situación ya ha acabado y no tiene por qué volver a repetirse.
  2. Ten claro que no es culpa tuya: La culpa de haber sido víctimas de acoso escolar nunca es nuestra, aunque nuestra cabeza nos quiera hacer creer lo contrario. Estos pensamientos negativos nos pueden causar mucho daño, así que debemos tener en cuenta este aspecto, y tampoco sentirnos culpable por pensar así.
  3. Aléjate de pensamientos negativos: Frecuentemente que las víctimas del acoso escolar tienen pensamientos negativos, de inseguridad, autodestructivos, etc., después de tal experiencia.

Estos pensamientos negativos se pueden traducir en “te lo merecías”, “no vales nada”, “nadie te va a querer”, etc. Cuando dicho pensamiento se presente, hay respirar profundamente y realizar alguna actividad agradable o placentera.

  1. Aléjate del rencor: El rencor es aquel sentimiento o emoción que experimentamos hacia alguien cuando nos ha causado daño; es un sentimiento de “venganza”, de rabia, que en cierta manera nos ata a esa persona y perpetúa nuestro sufrimiento, porque no nos deja avanzar y aceptar la situación.

Ir reduciendo este rencor hasta hacerlo desaparecer nos liberará y nos permitirá seguir avanzando. No se trata tanto de “perdonar” al agresor, si no de aceptar lo que nos ocurrió y seguir avanzando.

  1. Expresa lo que sientes: Expresar nuestras emociones, tanto si son positivas como negativas, nos ayudará a entender lo que hemos vivido y cómo nos ha afectado. A su vez, podremos analizar nuestros sentimientos y emociones, y avanzar, a fin de sentirnos cada vez un poco mejor.
  2. Empodérate: Debemos confiar en nuestra valía y en nuestro poder para transformar nuestra realidad, así como para conseguir todo aquello que nos propongamos a través del esfuerzo y la autoconfianza.
  3. Transformar el dolor: El dolor es una experiencia afectiva y una emoción que nos causa mucho sufrimiento; sin embargo, tiene su parte “positiva”, y es que, es una emoción con el poder de hacernos cambiar las cosas y de hacernos luchar. En realidad, se trata de una emoción natural.

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