Hepatitis C

Por Jorge Pérez Naitoh

La hepatitis C es una enfermedad del hígado cuya causa es el virus del mismo nombre. Se caracteriza por una inflamación del hígado que puede resultar en una dolencia leve o una enfermedad grave y crónica. A diferencia de otras modalidades de la hepatitis como lo son la A y la B, la hepatitis C no tiene vacuna, pero sí tiene cura. Otra diferencia es la forma de transmisión y la epidemiología de la misma. Su transmisión es por el contacto con la sangre, por lo que las principales causas de contagio son la transmisión perinatal (al momento del nacimiento), el uso de jeringas y utensilios médicos mal esterilizados o por transfusión de productos sanguíneos no controlados.

Cuadro clinico

Así como con el VIH, esta enfermedad suele ser asintomática durante los primeros meses. De acuerdo a datos del IMSS, aproximadamente un 15-45% de las personas infectadas elimina el virus espontáneamente sin necesidad de tratamiento. Los pacientes que no corren con esa suerte desarrollarán una infección crónica. El virus tarda en incubarse un periodo de entre dos semanas y seis meses. Si se presentan síntomas generalmente se manifiestan como fiebre, cansancio, nauseas, vómito, dolor abdominal del lado derecho e ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos). La parte más complicada de la enfermedad es que si no se detecta a tiempo puede complicarse y desarrollar cirrosis hepática o un cáncer de hígado.

Su tratamiento es con fármacos y existen seis diferentes variaciones del fármaco a utilizar dependiendo del ciclo de vida del virus.

Hepatitis C en México

El pasado 28 de julio se celebró el día mundial de la hepatitis. Diferentes instituciones del país ofrecieron información gratuita y jornadas de vacunación para prevenir la enfermedad. En el boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud se publicó que más de 7 mil personas en México han sido diagnosticadas con algún tipo de hepatitis viral, de las cuales 1021 casos se reportaron como de hepatitis C. A nivel mundial esta enfermedad toma la vida de alrededor de 400 mil pacientes al año, muchos de ellos en países en vías de desarrollo por la falta de acceso a un centro o herramientas de diagnóstico. De ahí la importancia de realizar campañas de detección oportuna, eventos de divulgación de la enfermedad e información veraz.

Discriminación

Así como sucede con el VIH, la re-introducción social de un paciente con hepatitis C puede resultar complicada por varios factores. La primera es que una de las causas principales es el contagio por el uso de jeringas relacionadas a la drogadicción o a la práctica de relaciones sexuales sin protección entre homosexuales. Sin embargo, cualquier paciente de esta enfermedad puede llevar una vida normal sin ser un foco de infección para los que lo rodean. El contacto por besos en la mejilla, saludos de mano o compartir utensilios de comida no van a contagiar a alguien que no tenga la enfermedad. La única indicación es que no se compartan utensilios higiénicos como cepillos de dientes o rastrillos para afeitar.

Puede gustarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Noticias Populares