Rituales funerarios en el judaísmo

Por Rosario Sarmiento

Los rituales funerarios llevan consigo dos objetivos: honrar a la persona fallecida y dar consuelo a los dolientes.

En el judaísmo el cuerpo debe cubrirse ya que se considera una deshonra verlo, se coloca en el suelo, rodeado de velas encendidas, una de estas debe permanecer al lado de la cabeza. No se debe dejar solo al cuerpo muerto y las personas “guardianes de él” no deben comer o beber delante de él. Se cubren los espejos y artículos de adorno y el entierro debe llevarse a cabo lo más pronto posible, el mismo día es lo indicado. Llegando al cementerio se lava el cuerpo y se le amortaja, se viste al cuerpo con una túnica blanca, se hace una breve ceremonia en donde el rabino pronuncia la aceptación del decreto de la justicia divina. Es posible que hable sobre la muerte y las características de la persona fallecida. No está permitida la incineración, el cuerpo debe regresar a la tierra y como dice el Génesis “polvo eres y en polvo y convertirás”. Los familiares proceden a rasgarse las vestiduras que es la manera de indicar la amargura que se está viviendo.

Se baja el ataúd a la fosa, este debe ser de madera muy delgada y se acostumbra a colocar una piedra o un puñado de tierra sobre la sepultura y despedirse del cuerpo muerto. Al salir del cementerio se hace el ritual del lavado de manos.

La ley judía establece tres etapas del duelo en donde va bajando la intensidad de la pena: “Shiva” son los primeros siete días, los familiares permanecen en casa, la comunidad judía asiste a la casa a presentar su apoyo y consuelo. Los visitantes podrán llevar comida para los dolientes; sólo se puede salir de casa el sábado para asistir a la sinagoga. El segundo periodo “Shloshim” es una etapa de 30 días en donde la familia se reincorpora a sus actividades diarias; en esta fase del duelo las mujeres no se maquillan, los varones no se afeitan, no se escucha música ni se cortan el cabello.

Por último, el periodo “Kaddish” que dura doce meses a partir del día del entierro, en este tiempo se evita ir a festejos y celebraciones y se lee la oración del “Kaddish” de duelo, oración en la que se pide a Dios todos los días que acelere la redención y la venida del Mesías.

Rosario Sarmiento es Licenciada en Filosofía por la Universidad Iberoamericana y cuenta con estudios de la Maestría en Desarrollo Humano por la Universidad Iberoamericana y la Maestría en Educación por la Universidad Marista. Desde hace más de 30 años ha impartido la materia de Ideas Políticas y Sociales y Problemas de la Civilización Contemporánea en el ITAM. Asimismo ha sido catedrática de antropología Filosófica en la Universidad Iberoamericana y de Psicología Filosófico en el Instituto ELEIA y en la Universidad de las Américas.

rosario_sarmiento@yahoo.com

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