¿El pueblo unido es vencido?

Por Ricardo Sarraf

Con el reciente anuncio que se retirará la controversial ley de extradición a China, muchos residentes de Hong Kong y el mundo se alegraron, una verdadera victoria para la libertad. ¿O es? Durante más de tres meses que la ciudad de Hong Kong se encontró en un constante estado de protesta e incertidumbre, las protestas morfaron a un movimiento o social. Durante los meses en los que más de 1/4 parte de Hong Kong se demostró en las calles ampollándose mutuamente en contra del gobierno, hubieron innumerables abusos policiacos y sin mencionar una completa negligencia hacia los mismos manifestantes. Las demostraciones que se convirtieron en un movimiento pedían cinco cosas:

  1. El retiro completo del proyecto de ley de extradición del proceso legislativo.
  2. La retracción de la caracterización de la manifestaciones como motines y de los manifestantes como, alborotadores.
  3. La liberación y exoneración de manifestantes arrestados.
  4. El establecimiento de una comisión de investigación independiente sobre la conducta policial y el uso de la fuerza durante las protestas.
  5. La renuncia de Carrie Lam, la actual ejecutiva principal y la implementación del sufragio universal para las elecciones del Consejo Legislativo y del Ejecutivo Principal. Actualmente, el Ejecutivo Principal es seleccionado por un Comité Electoral de 1,200 miembros y 30 de los 70 puestos del Consejo Legislativo, conocidos como circunscripción funcional, están ocupados por electorados limitados que representan diferentes sectores de la economía.

Hasta ahora solo se ha cumplido la primera demanda, lo que hoy parece poco suficiente para solventar las tensiones ya existentes. Muchos lo atribuyen al hecho que se liberó clandestinamente una grabación de Carrie Lam a la prensa. Es mediante este audio que podemos empatizar con la Ejecutiva de Hong Kong. En dicho audio, ella menciona que renunciaría si tuviera la oportunidad, menciona lo difícil que ha sido esta situación para ella y como ha afectado su vida personal. En una frase similar al texto bíblico, Lam menciona lo difícil que es servir a dos maestros, al Partido Comunista Chino y a la gente de Hong Kong. Lam expresa la importancia de ser no solo una economía grande y poderosa, pero también una economía responsable.

Esto nos demuestra que los ciudadanos de Hong Kong pueden manifestar todo lo que quieran y cuando quieran, e inclusive algunas de sus demandas pueden ser cumplidas… Pero las verdaderas desiciones que definirán el destino de Hong Kong no están en manos de sus ejecutivos ni de su ciudadanía, están en los escritorios de la burocracia del Partido Comunista Chino.

En latidos similares, los mexicanos llevan pidiendo, rogando y demandando respuestas a su gobierno: los desaparecidos, los miles de desaparecidos. Los 43, esos jóvenes que se han convertido en esa bandera para todos aquellos con seres desaparecidos siguen sin encontrarse. Para México, el número 43 no es chico, es enorme, de hecho es inmensurable. Cada vez que vemos sus caras, sus familias y sus números nos somos recordados de el daño que ha causado la guerra contra el narco y la incompetencia del gobierno. Como los ciudadanos de Hong Kong, no son los demos que pueden resolver este problema. La burocracia mexicana sin duda ha fallado en este respecto y deberá rendirle cuentas a los mismos que los pusieron en sus puestos de poder. Si, el pueblo unido jamás será vencido y cada uno que desaparece une más al pueblo. Este pueblo más unido vencerá.

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