Viva México y sus Bichos

Por Julia Salinas Dücker

Cuando hablamos de la gastronomía mexicana, no nos referimos simplemente a nuestros platillos típicos, sino también al gran ensamble cultural que ha logrado que sea hoy, patrimonio de la humanidad. México cuenta con una comida llena  de historia, tradición, conocimientos ancestrales, técnicas y sabores que se perciben en cada nota de nuestros platillos; Pero, ¿cuántos de los que orgullosamente nos decimos mexicanos de “hueso colorado”, hemos probado platillos tan típicos como los escamoles, los chapulines o los gusanos de maguey?

La entomofagia o el “comer insectos” se practica desde la fundación de las primeras sociedades de nuestro país. Dichas comunidades ingerían todo tipo de insectos, arácnidos y artrópodos; costumbre que fue evolucionando de generación en generación no sólo por su peculiar sabor sino por sus impresionantes cualidades alimentarias.

En todo México son muy populares todo tipo de hormigas y los saltamontes. Sin embargo, Oaxaca es uno de los Estados donde se consume un mayor número de insectos: la avispa comestible, el gusano del madroño, hormigas, varias especies de chapulines y los Jumiles (una especie de Chinche olorosa) que son utilizados para hacer salsas con sabor a menta y canela. Otros Estados con una arraigada tradición en el consumo de insectos son: Guerrero, Morelos, Hidalgo y Chiapas donde se comen las reinas de las hormigas Atta y los chapulines, considerados toda una delicadeza, marinados en jugo de limón, con sal y chiles. No podemos dejar pasar el centro de nuestro país donde los escamoles son en temporada uno de los platillos delicatessen por excelencia.

Nutricionalmente hablando, los insectos constituyen una gran fuente de proteína y minerales altamente sustentable y ecológica.  La Universidad de Montana en Estados Unidos publicó los siguientes datos: 100 g de saltamontes o chapulines pequeños contienen 20,6 g de proteínas, un poco menos que 100 g de carne de res, que contiene 27,4 grs. Por otro lado, contiene abundantes grasas buenas, sobre todo las larvas o gusanos, y un excelente equilibrio de aminoácidos esenciales que hace que su digestibilidad sea elevada e incluso pueden llegar a superar la calidad de las que proporcionan el pescado, el pollo y cualquier otra fuente proteíca.

Además, los insectos en general son muy ricos en calcio y hierro, albergan vitaminas del grupo B y son una fuente importante de magnesio. Incluso pueden llegar a superar la calidad de las que proporcionan el pescado, el pollo y cualquier otra fuente proteica.

Así es que en estas fiestas patrias, además del pozole, los pambazos, flautas, gorditas y todos esos antojitos diabólicos, démosle espacio a un delicioso guacamole con chapulines, o unos taquitos de escamoles y ¡Que viva México!

Los leo en mis redes.

Julia Salinas Dücker es médico especialista en Nutrición Clínica.

FB: Dra. Julia Salinas Dücker
Tw: @juliasalinas
IG: @antojodiabolico

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