Candida Auris

Hace algunos meses te conté acerca de las “super-bacterias”. Resulta que el mal uso de antibióticos ha creado una resistencia a los antibióticos y cada vez es más difícil erradicarlas. Este problema no es solo cierto para las bacterias, ya que hace menos de una década surgió un “super-hongo” que se conoce como Candida Auris. 

El C. Auris es un hongo que crece como levadura. Sin embargo, a diferencia de otros hongos comunes, este hongo tiene la capacidad de crecer sobre superficies inanimadas como: techos, paredes, pisos y muebles. Esto lo hace un patógeno bastante difícil de lidiar porque es muy difícil de erradicar por completo de un área. Los lugares más vulnerables han sido hospitales y asilos, aunque existen pocos casos reportados alrededor del mundo existe una alta alerta porque se identifica como resistente a muchos medicamentos antimicóticos. El Center for Disease Control (CDC) de Estados Unidos reportó que el 90% de los 537 casos identificados al momento han presentado resistencia a por lo menos un medicamento antimicótico. 

El mecanismo del hongo es entrar en el torrente sanguíneo y causar infecciones graves. Los pacientes que presentan su sistema immunológico comprometido son los más vulnerables ya que se reporta que alrededor de la mitad de los afectados fallece a los noventa días de contraer el hongo. La mayoría de los pacientes ya se encontraban hospitalizados por otras causas y no necesariamente fallecen debido a ella pero si se pone mucho más en riesgo su vida. 

Su tratamiento resulta complicado ya que los síntomas que causa pueden confundirse con muchas otras enfermedades. Para su diagnóstico son necesarias herramientas de análisis de sangre y nadie conoce el origen de este hongo. Para complicar las cosas todavía más, se han reportado casos simultáneos alrededor del mundo y se reproduce muy rápidamente. La primera vez que se reportó fue en Japón en el 2009 en el oído de una paciente japonesa (auris es oído en latin). El hospital descartó el caso como una infección micótica común. Tres años después apareció en Holanda y en la India. A los pocos meses se reportaron casos alrededor del mundo y al analizar los genomas de los hongos se dieron cuenta que su origen no es de un solo lugar y que ya ha mutado a varias sub-especies. 

Un hospital en Londres reportó un brote en el 2015. Los especialistas estaban aterrados ante la amenaza porque duraron semanas en poder eliminar los rastros del super germen. Tuvieron incluso que cerrar su ala de cuidados intensivos para quitar y volver a poner todos los pisos, techos, paredes y muebles. Así, el problema no es solo en el tratamiento de la enfermedad, sino en la prevención y desinfección correcta y eficaz ante esta amenaza. 

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