Dieta Keto, ¿Moda o Salud?

Por Julia Salinas Dücker

Como todos los tipos de dietas de moda que han existido, lo de hoy es la dieta Keto. Pero antes de satanizarla, decir que es malísima o que no funciona, vamos a entender de qué se trata y para quiénes funciona este plan de alimentación o no.

La distribución de macro nutrientes en este plan es alto en grasas, moderado en proteínas y muy bajo en carbohidratos, lo que obliga al cuerpo a entrar en un estado de cetosis. Una dieta normal y balanceada está compuesta por un 50% a 60% de carbohidratos de las kilocalorías totales, pero en la dieta Keto pasan a tan solo un 5-10% (incluso se recurre al ayuno intermitente). Al limitar al cuerpo a tan pocos gramos de “gasolina” por día, este comienza a depender de las reservas de grasa y por consiguiente el peso baja rapidísimo. Mientras que el cerebro sustituye la glucosa por los cuerpos cetónicos, que son una fuente de “energía alternativa” provenientes de la grasa.

Estos cuerpos cetónicos ayudan a mejorar los niveles de colesterol y triglicéridos, además de disminuir el hambre y saciarte por mucho mas tiempo. Esto sucede porque estarás comiendo principalmente alimentos ricos en grasas y proteína como pollo, carne, pescado, lácteos grasosos, semillas, aceites y aguacate entre otros.

A pesar de obtener múltiples beneficios, este tipo de dieta no es para todos y sinceramente les recomiendo que NO la tomen para bajar dos kilos que necesitan para la playa del próximo fin de semana. Les digo esto porque re-adaptar el metabolismo a trabajar a base de grasas y no de azúcar, toma tiempo, hay síntomas incómodos como dolores de cabeza, sed, cansancio extremo, mal aliento, etc., que desaparecen una vez que el cuerpo se adapta (entre tres y cinco días). A partir de entonces será necesario mantener el “estado de cetosis” o funcionamiento a base de grasa, cualquier comida fuera de este orden puede romper o echar a perder el trabajo antes logrado.

Otra desventaja con este tipo de dietas es el poco aporte de vitaminas, minerales y fibra provenientes de frutas y verduras, las cuales se restringen mucho. La falta de fibra te puede hacer pasar malos ratos de estreñimiento y un exceso de cuerpos cetónicos es “tóxico” para el cerebro y otros órganos. Hay que realizarse chequeos y cuantificaciones de vitaminas de manera regular para complementar con los nutrientes que puedan faltar. Olvídense de vinagres, cápsulas de cetonas y otras sustancias para acelerar el proceso, eso solo pondría en riesgo la salud y forzará aún más la capacidad de adaptación del organismo.

Una vez que se ha alcanzado el peso deseado, lo verdaderamente difícil es regresar a una alimentación equilibrada e ir integrando los carbohidratos (frutas, cereales, harinas, leguminosas, etc.) a la dieta de manera paulatina y sin querer acabarse el pastel de chocolate completo con el que haz soñado desde hace meses; esto debe hacerse de la mano de algún experto para evitar los famosos rebotes drásticos.

Recuerden que no todas las dietas le funcionan igual a todo el mundo. Así que por más que esté de moda o suene muy bien, piensa si estás dispuesto a comprometerte con un plan de alimentación a largo plazo y posteriormente a un estilo de vida saludable.

Ahora sí, ya enterados, nadie les platica que si y qué no de la famosa “dieta Keto”.

Los leo en mis redes.

Dra Julia Salinas Dücker es Médico especialista en Nutrición.

Tw. @juliasalinas

Fb: Dra. Julia Salinas Dücker

IG: @antojodiabolico

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