¿Psicoanálisis? 

A menudo el psicoanálisis se ve cargado de un bonche de estereotipos: interminable, costoso, inservible, anticuado, por mencionar algunos.  Si bien, no estamos aquí para romper con cada uno de ellos, quizá sí para dar una aproximación distinta. Al método fundado por Sigmund Freud se le ha cargado un problema de imagen o tal vez de percepción, cuya urgencia recae en una actualización de esa imagen a partir de información que transmita lo que el psicoanálisis es en realidad: un tratamiento que a partir de la escucha —que cura— puede ayudar a las personas con sus conflictos psicológicos, con su sufrir. 


Pero ¿de qué va? El psicoanálisis es una experiencia terapéutica, útil para quien está lidiando con dificultades internas, con la manera en que se piensan y sienten frente al mundo y su vínculo con los demás. De hecho, el psicoanálisis se desarrolló como un tratamiento para los pacientes que no respondían a métodos médicos y psicológicos de aquella época. Así, Freud se convierte en el rostro del psicoanálisis pues fue quien descubrió que ciertos problemas tienen raíces profundas, más allá de la superficie de la vida consciente. Desde ahí el desarrollo del psicoanálisis se ha basado en la manera en que el inconsciente influye, para bien o para mal, en la vida de los sujetos. 

En la experiencia analítica se alienta al paciente a hablar libremente, acerca de lo que le viene a la mente, a seguir sus pensamientos y dejarlos ir a donde quiera que vayan para que el inconsciente pueda revelarse. Lo cual no es tarea fácil, ya que dichos deseos quieren permanecer ocultos, haciendo de las suyas. Aquí entra el trabajo del diván, figura cliché que pareciera anticuada, pero que en realidad da apertura a la asociación de pensamientos: un sujeto recostado y un psicoanalista ubicado detrás, fuera del campo de visión. Y así, sesión tras sesión, el paciente revela más y más a su analista, no sólo lo que está en primer plano, también aquello que está en el fondo. De esta manera, inevitablemente vivirá sus dinámicas inconscientes en relación con el terapeuta, generando el eje central de la terapia, la “transferencia”; relacionándose con su analista como si fuera una proyección de las figuras importantes de alguna época pasada. Es decir, cuando se genera una fuente de sentimientos en relación al terapeuta: enojos, tristezas, emoción, cariño. En respuesta a ello, el analista pasa tiempo escuchando y pensando, se requiere de mucha atención, análisis para desarrollar un conocimiento profundo que permita entender lo que está sucediendo en el interior del paciente. Cuando el analista logra una comprensión de estas dinámicas inconscientes, pone todo en palabras, devolviéndolo en forma de interpretación.


Con los años, el psicoanálisis ha evolucionado para ser menos arcaico de lo que fue en sus inicios, vaya, pues como toda teorización cambia y avanza. Por lo que muchos analistas buscan expresarse con un lenguaje más sencillo, de forma clara, saliéndose de la rígida imagen del psicoanalista que solo calla.

En sí, el psicoanálisis es tan indicado para la joven que adolece y se hace cortes en el cuerpo, o para ese niño que no termina de articular oraciones y tiene mala conducta en la escuela. Es para quien sufre sin encontrar razón aparente, que se siente angustiado, que no duerme bien; para esa comezón que no cesa por más que se rasca. Y pues, como nos diría Herman Hesse “las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino que elige la mayoría”.

Priscilia Bravo estudio la maestría en psicoterapia psicoanalítica en el Colegio Internacional de Educación Superior. Actualmente trabaja como psicoterapeuta con poblaciones latinas en el Pilsen Wellness Center, ubicado en la ciudad de Chicago, Estados Unidos.
prisciliabrgz@gmail.com

Puede gustarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Noticias Populares