Micelio: El futuro de la biofabricación

¿Sabías que le organismo vivo más grande sobre la Tierra es un hongo? Además de ser una parte crucial de la biosfera de la Tierra al descomponer productos orgánicos y regresar nutrientes al suelo, los humanos hemos aprovechado los beneficios de éstos organismos multicelulares durante siglos. Por ejemplo, el primer antibiótico descubierto por Alexander Fleming el siglo pasado, es producto de un proceso biotecnológico utilizando hongos. La antropología nos ha enseñado que la humanidad ha pasado por varias eras: la edad de piedra, bronce, la era de la maquinaria, la atómica, la espacial y hoy vivimos en la era de la información. Hoy en día estamos viendo el nacimiento de una nueva era: la biofabricación. 

Biofabricación

La biofabricación es la obtención de productos vivos y no vivos biológicos utilizando materias primas como células (bacterias, células animales, y hongos), moléculas, matrices extracelulares y biomateriales. No es tan complicado como se escucha, ya que productos como la cerveza, el queso y el pan son procesos de biofabricación. La diferencia de ésta nueva etapa de la tecnología es la diversidad de productos que empezamos a descubrir que podemos producir. 

Resulta que una de las materias primas que más hemos subestimado son los hongos, pero tienen el potencial de ser la plataforma de una revolución en cuanto a la obtención de productos como sustitutos de carne, pieles, textiles, plásticos, entre otros. Los hongos producen una estructura que se llama micelio (es como su raíz). El micelio funciona como andamio (estructura) sobre el que van a poder producir un montón de productos. Además, la biofabricación ofrece ventajas sobre muchos de los métodos con los que obtenemos éstos productos hoy en día, especialmente en el tema de responsabilidad ecológica al producir con poca cantidad de agua y la mayoría de los productos son biodegradables. 

Biorreactores

La razón principal por la que nos habíamos tardado tanto en explotar ésta tecnología era principalmente el costo. A diferencia de la agricultura que se puede hacer relativamente fácil, la biofabricación requiere de sus propios equipos de producción: un biorreactor. Un biorreactor es un recipiente en el que interactúan organismos o sustancias bioquímicas derivadas de organismos vivos para producir sustratos de interés. Hasta hace algunos años, la ingeniería y construcción de un biorreactor era muy costosa y tardada. Sin embargo, la tecnología ha avanzado lo suficiente para que sus costos hayan disminuido y sean accesibles para más personas (algo así como el precio de las computadoras durante las últimas décadas). 

Lo más costoso de un biorreactor son los sensores que se utilizan para medir niveles de parámetros críticos como pH, concentración de gases y temperatura y el medio de cultivo (la comida del micro-organismo). Los últimos años han sido testigos de la disminución del precio de los sensores, se ha descubierto que se pueden utilizar productos de desperdicio como frutas y verduras en vez de medio de cultivo. 

Avances hoy en día

Ya existen compañías hoy en día que han desarrollado productos 100% funcionales utilizando hongos como materia prima. Ecovative Design, por ejemplo, una startup con base en Nueva York, ya ofrece tres plataformas para la obtención de productos: carne, espumas y plásticos. Tienen la visión de crear productos que puedan alimentar al planeta y reducir la cantidad de plástico que se utiliza ofreciendo productos de sustituto de carne, productos de empaquetado biodegradable y piel sintética libre de animal. Si te interesa más éste tipo de desarrollo te invito a visitar su página: www.ecovativedesign.com. Cabe mencionar que hay una startup jalisciense llamada Radial Biomateriales que también está incursionando en el medio y acaba de ganar el Premio Fedex del Emprendedor 2019. Te invito a seguir sus redes. 

Mi nombre es Jorge Pérez. Soy ingeniero biomédico de formación y científico y emprendedor por vocación. Desde pequeño me ha apasionado la ciencia y la tecnología y hoy en día me dedico a emprender en ciencia. Soy director de innovación en inMateriis y socio fundador de Euphonia, iniciativas que nacen desde la ciencia aplicada a resolver problemas de todos los días. Me puedes seguir en @jorgenaitoh.  

El microscopio es una columna dedicada a revisar una “laminilla” a la semana en donde intentaré proporcionarle al lector una divertida y fresca manera de aprender acerca de diversos temas de ciencia y tecnología.

 

-Jorge Pérez Naitoh 

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