Ascona

daniel estulin

Ayer el escaparate de una conocidísima agencia de viajes de Toronto (al alcance de los ricos y famosos) anunciaba vacaciones veraniegas en un mágico pueblo suizo: Ascona, en la orilla norte del Lago Maggiore. 

Una comuna y ciudad histórica que experimentó un período extraordinario al inicio del siglo XX, cuando una colonia de filósofos, escritores, vegetarianos, poetas, bailarines y pintores de todo el mundo se reunía en el Monte Verità para predicar los beneficios de la naturaleza. “Este asentamiento”, decía el anuncio, “se convirtió en un campo de experimentación para formas de vida alternativa”. 

Sin embargo, Ascona es mucho más que una ex colonia de artistas “frikis” de principios del siglo pasado. Una cantidad abrumadora de la filosofía y los artefactos de la contra-cultura americana de la década de los 60 —además de las idioteces del New Age de hoy— derivan de un experimento social a gran escala situado en Ascona, y que comprende desde el año 1910 hasta el año 1935.

Por ejemplo, Ascona fue el refugio para toda clase de ocultistas y sectas del movimiento original New Age de principios del siglo XX bajo el patrocinio de la Sociedad Teosófica de Helena Blavatsky. Blavatsky, fue una ocultista rusa con una influencia abrumadora en la mayoría de las sectas satánicas del siglo XX. El Ordo Templis Orientalis, la fraternidad oculta creado por el satanista Aleister Crowley, tuvo su única Logia femenina en Ascona. 

¿Quién es Aleister Crowley?

Crowley, uno de los hombres más malvados que jamás haya existido, fue un producto del círculo satánico que se desarrolló en Gran Bretaña desde la década de 1860 bajo la guía de Edward Bulwer-Lytton; el ministro colonial durante la Segunda Guerra del Opio. En 1886, Crowley, William Butler Yeats —poeta y dramaturgo irlandés— y Premio Nobel de literatura, entre varios otros individuos de ideas afines, formaron el Templo Isis-Urania de la Orden Hermética del Alba Dorada.

El subversivo Isis Urania Orden del Alba Dorada es hoy una red de narcotráfico internacional controlado por el multimillonario canadiense Maurice Strong, ex subsecretario general de la ONU y un agente doble de la Inteligencia Británica.

La influencia dominante en Ascona vino de la mano de Doctor Otto Gross, el discípulo de Freud y amigo de Carl Jung. Sus seguidores más famosos fueron Frieda y D.H. Lawrence y Franz Kafka. Fueron los borradores originales para lo que más tarde se convertiría en un proyecto super secreto del Programa Monarca de la CIA. Es decir, la “guerra psicológica subconsciente” que convirtió a millones de ciudadanos inocentes en zombies programados por la CIA, llegó en parte de la mente de Gross.

Además, es escalofriante ver el número de intelectuales venerados hoy en día como héroes culturales que fueron influenciados por la locura del New Age en Ascona —incluidos entre ellos casi todos los autores que han disfrutado de reconocimiento en los Estados Unidos en la década de 1960 y 70—. Por ejemplo, Ascona y su filosofía aparecen en las obras no sólo de Lawrence y de Kafka, sino también de los Premios Nobel Gerhardt Hauptmann y Hermann Hesse, H.G. Wells, Max Brod, Stefan George, y de los poetas Rainer Maria Rilke y Gustav Landauer. En 1935, Ascona se convirtió en la sede de las conferencias anuales Eranos de Carl Jung con el objetivo de popularizar el gnosticismo.

Ascona fue también el lugar de la creación de la mayor parte de lo que hoy llamamos danza moderna. Fue sede de Rudolf von Laban, creador de la Labanotación, su método de notación matemática, donde documentó todas las poses del movimiento humano y que posibilitó a los coreógrafos poder registrar los pasos de los bailarines. Labán buscó reemplazar las geometrías formales del ballet clásico con recreaciones de danzas de culto que fueran capaces de repetir los recuerdos primordiales raciales de la audiencia. Cuando los nazis llegaron al poder, Labán se convirtió en el oficial de más alto rango de baile en el Reich.

Además, el movimiento dadaísta aunque tuvo su origen en las cercanías de Zurich, todas sus primeras figuras fueron de Ascona física o filosóficamente.

Y para terminar. ¿Conoces la famosa canción de los Beatles? It was twenty years ago today / Sergeant Pepper taught the band to play, de su album “Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band”.

¿Sabías a que se referían los Beatles con esta frase?

A su satanista favorito, Aleister Crowley. El álbum salió justo 20 años después de la muerte de la persona más malvada de la historia humana, Crowley.

Así que, cuando hablamos de Ascona —la publicidad en los anuncios debería de decir— BIENVENIDO AL INFIERNO o quizás, AL MUNDO DE HUMO Y ESPEJOS. 

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