El mito de las dietas Detox

Por: Julia Salinas Dücker

La palabra Detox se ha vuelto muy popular hoy en día, especialmente en las dietas que prometen desintoxicar el cuerpo para así lograr la quema de grasa. 

Algunos de los mágicos beneficios que dicen ofrecer las dietas detox es la rápida y fácil pérdida de peso, mejora la digestión, salud de piel, cabello, uñas e incluso desaparece la celulitis.

Dentro de estas dietas detox se eliminan lácteos, cereales, proteínas, café y alcohol estando solamente permitidos los vegetales y frutas además de inducir al cuerpo a periodos largos de ayuno; esto no puede ser bueno para tu cuerpo.

Las dietas detox suelen mezclar en sus jugos muchas frutas y vegetales al mismo tiempo. Contrario a lo que se creería, este tipo de jugos contienen una carga demasiado alta en azúcar proveniente de las frutas, por lo que conseguirás bajar de peso debido a la deficiencia calórica y por pérdida de agua corporal, pero no por la naturaleza de los jugos en sí. 

Con cada sorbo de jugo, tus niveles de insulina se disparan para metabolizar toda esa azúcar, y luego caen rápidamente afectando el páncreas. Por otra parte las reservas de energía que tenías en tu cuerpo se agotan rápidamente por falta de alimentos, dejando tu despensa vacía y con ello, una sensación de debilidad y dolor de cabeza.  Estas dietas aportan la mitad de las calorías que necesitas, por lo que tu cuerpo recurre a otras fuentes de energía como las proteínas, las cuales son sacadas directamente de tus músculos (por eso empiezas a perder masa muscular aunque estés ejercitándote diariamente). Al perder masa muscular lo único que lograrás será realentar tu metabolismo, haciendo que te sea más difícil quemar grasa. 

La pérdida real de grasa sólo podrás verla si llevas un estilo de vida saludable a largo plazo, adoptando una dieta equilibrada y hábitos alimenticios saludables.

Después de terminar este tipo de dietas detox y regresar a tus hábitos alimenticios normales, tu cuerpo tendrá menos masa muscular para quemar esas calorías, y lo más seguro es que se transformen en grasa, apareciendo el famoso efecto rebote o efecto yo-yo. 

Es cierto que un jugo verde bien hecho en las mañanas puede ayudarte a mejorar la digestión y aumentar los niveles de vitaminas y minerales en tu cuerpo; pero esto no significa que debas sustituir todas tus comidas por jugos o que con esto, tu salud cambiará de la noche a la mañana. Recuerda que no hay mejor manera de estar saludable que llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física. 

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