Investigadores del INAH encuentran un ancla de 500 años en el Golfo de México

Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia encontraron un ancla del siglo XV en una expedición que buscaba los barcos que el conquistador Hernán Cortés hundió pare evitar que sus hombres escaparan antes de la Conquista.

Un análisis de laboratorio reveló que el objeto contenía madera de un roble endémico de la cornisa cantábrica, en el norte de España, y otros dos análisis posteriores concluyen que su fabricación es de entre 1417 a 1492, o bien de 1450 a 1530. El ancla estaba cubierta de sedimento marino por lo que se pudo mantener en buen estado.

El ancla mide 2.59 metros de largo y conserva no sólo sus dos brazos, sino también su arganeo y parte de su cepo de madera, elemento que permitió a los especialistas tomar muestras y realizar estudios de datación para conocer su temporalidad, y de arqueo botánica a fin de indagar su procedencia.

Desafortunadamente, no se ha podido determinar si el ancla pertenecía, o no, a las embarcaciones que Hernán Cortés hundió en la Villa Rica, en Veracruz. Incluso, la pieza podría pertenecer a un barco de Pánfilo de Narváez o cualquier otro de los exploradores españoles.

La idea de que Cortés quemó sus naves fue construida por los cronistas y es más una referencia a la antigüedad clásica; un ejemplo específico es la obra Túmulo Imperial, donde Francisco Cervantes de Salazar, a mediados del siglo XVI, describió a los barcos en llamas. En navegación, además, es más eficiente barrenar pues se obtiene un hundimiento inmediato, en cambio, un barco quemado no siempre llega a hundirse e incluso puede ser recuperable desde el casco.

Por lo tanto, no sabemos si Hernán Cortés quemó o barrenó sus navíos para evitar que sus hombres escaparan durante la Conquista. Mientras tanto, el equipo del INAH espera sacar el ancla del mar y estabilizarla para garantizar su conservación.

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.