La gran diferencia.

CRITICO

Han sido ya casi 20 años de que Andrés Manuel López Obrador comenzó su carrera en búsqueda de la Presidencia de la República, sin embargo, durante ese largo camino su postura, posición y forma de actuar se fueron modificando de manera radical, pues, si bien, el mensaje de que el es “La Esperanza de México” la forma en la cual el se encarga de hacerse ver y vender su imagen como si fuera la única salvación llegó a rayar en lo peligroso.

18 años tardó en llegarle el premio a AMLO, se podría llegar a pensar que el es una prueba clara y contundente de que el que persevera alcanza, aunque también se debe de recalcar que en este último proceso electoral donde al fin logro su cometido tuvo acciones, nexos y alianzas que lo catapultaron al poder (aunque ese no es el tema a tocar en esta columna).

Durante esta última campaña política hizo una referencia a que con el se vivirá la llamada Cuarta Transformación en la cual su estandarte sería la lucha contra la corrupción y el crecimiento económico y que para que esta fuera mas grande convenció a la gente que tenía que “Votar parejo” es decir otorgarle el Poder Ejecutivo y Legislativo a MORENA evitando así que el Sistema Político mexicano no cumpla con su diseño original que es el del Pesos y Contrapesos donde el poder está en una balanza y ninguno tiene mas peso que otro.

AMLO se encargó de abanderar a todos sus candidatos, desde gente más capaz hasta ex jugadores de fútbol, actores y demás personas que no dudo que sean capaces en sus respectivas profesiones, sin embargo, no cuentan con una experiencia política que les ayude para poder desempeñar su cargo de manera oprima y velando por lo mejor para el país.

Esto, lo podemos ver como una jugada muy inteligente por parte de AMLO, pues prácticamente puso en el cargo a diputados, senadores, etc. logrando asi la mayoría en ambas Cámaras y mayoría de Congresos Locales Con la intención de que cualquier iniciativa, promesa que se realizó en campaña o capricho como la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, el cual por cierto va a dejar una deuda millonaria al país (incluso mayor que sí el aeropuerto se hubiera terminado) pasen sin ningún tipo de contratiempo (esto en manera de agradecimiento por el cargo) y es aquí donde comienza a ponerse peligroso el asunto, pues en esta semana, AMLO mencionó que no descarta que al final de su sexenio se tenga una nueva Constitución Política, la cual se redactaría a placer y caprichos de AMLO.

Señor Presidente, desde este espacio se le recuerda que las anteriores 3 Transformaciones que han marcado a nuestro país han obtenido ese título y respeto gracias al impacto positivo que hizo a la gente pensarlo de este modo y en ninguna de las anteriores fueron los protagonistas quienes las autonombraron.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: