Por: Allie Ann

Las personas realizan intentos de suicidio por todo tipo de razones. Algunas veces las personas desean morir o medio desean morir.

Frecuentemente, los intentos de suicidio son un grito para pedir ayuda, o una manera de castigar a las personas con las que están molestos o una forma en la que buscan controlar una situación.

En contraparte, la gente solo se quita la vida por tres razones:

  • La gente se suicida debido a que enfrenta una condición incurable que solo les augura un corto futuro lleno de dolor.
  • Las personas se suicidan porque se encuentran en un episodio psicótico y creen que deben morir por alguna razón que no tiene sentido para nadie más. Este tipo de suicidios son desconsoladores, ya que son inútiles y frecuentemente pueden prevenirse con el tratamiento adecuado.
  • La gran mayoría de las personas que eligen métodos para quitarse que casi garantizan el éxito de lograrlo, como disparar una pistola a la cabeza o aventarse de un puente muy alto, lo hacen debido a que están perdiendo la batalla en contra de una depresión severa. Éstos son los suicidios que más nos persiguen y duelen y para muchos son el tipo más trágico.

Una depresión severa es, probablemente, el dolor más insoportable que un ser humano puede aguantar durante un largo periodo.

Con cualquier otro tipo de dolor, la mayoría de las personas pueden mantener cierto sentido de separación entre ellos y el dolor que sienten.

La depresión es diferente. Debido a que es en esencia un trastorno de percepción, provoca que uno vea al mundo entero como dolor. Se siente dolor dentro, pero también se siente por fuera.

Cuando una persona está deprimida, el mundo entero parece estar perturbado y afligido, así que no hay hacia dónde escapar. Y éste hecho hace del suicidio una idea tan seductora, ya que parece ofrecer una opción de escape.

Hay al menos dos razones por las que el suicidio provocado por una severa depresión es tan horrible y trágico.

Primero: aunque nuestros tratamientos contra la depresión distan mucho de ser perfectos, han demostrado ser efectivos y han ayudado a una vasta mayoría de las personas deprimidas a que se sientan lo suficientemente bien como para olvidar la idea de quitarse la vida.

E incluso cuando el tratamiento no es particularmente efectivo, la depresión frecuentemente cede a su propio ritmo. La gente deprimida se quita la vida por razones que hubieran podido resolver de haber aguantado un poco más.

La otra razón son las terribles penas que dejan sobre sus familias y seres queridos. Los niños sufren especialmente. Crecen preguntándose por qué, o si habrían podido hacer algo, o si deberán luchar contra esas mismas ideas.

El suicidio es frecuentemente un acto impulsivo provocado por un agudo e impredecible incremento en la ansiedad y desesperación que uno no puede prever con antelación.

Para las familias y amigos que están preocupados por el potencial suicidio de alguno de sus seres queridos, hay algunos consejos.

Primero: Los varones más viejos son mucho más propensos que otras personas a suicidarse.

Segundo: La gente que se suicida frecuentemente le notificará su deseo a alguien. Cualquier información sospechosa debe tomarse con total seriedad y se debe buscar mantener a esa persona segura, además de darle tratamiento inmediatamente.

Tercero: Aun en contra de los deseos de la persona, todo objeto que pueda servir para cumplir su objetivo de suicidio debe retirarse. Las armas de fuego deben sacarse del hogar y los medicamentos controlados llevarse a otro lado.

Cuarto: Los estudios realizados en los últimos 20 años sugieren que la ansiedad insoportable es el mayor riesgo a corto plazo para que las personas deprimidas intenten suicidarse. Si un ser querido con depresión empieza a hacer cosas que sugieran que está siendo consumido por terror, pánico o pavor (como caminar de un lado a otro), el riesgo de suicidio se dispara.

Finalmente, no es verdad que hablar acerca del suicidio incremente la probabilidad de que ocurra.

Así que si un ser querido tuyo está deprimido y está batallando con la voluntad de vivir, una de las mejores cosas que puedes hacer, además de darle atención de salud inmediata, es mantenerte en contacto constante y actuar inmediatamente si se nota que su deseo de morir se intensifica.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.