Mujeres alfa

KIM

Odio la palabra empoderamiento, puesto que no es correcta, pero desde que se puso de moda las mujeres sentimos la obligación de ser un macho alfa.

Dominar todas las manadas puesto que nosotras estamos “más empoderadas” que los hombres.

En el extremo ridículo están las luchonas 4×4 que se sienten Jenny Rivera y odian a los hombres, a quienes culpan de todos sus males, como el típico macho mexicano pero del otro lado del péndulo.

Pero también están las ejecutivas (esas que solo les falta rascarse la entrepierna) que son ejecutivas o Godínez que se portan como hombres. Organizan las reuniones del jueves, beben y fuman como otro compadre y exageran en un vocabulario que más bien parece sacado de las tribunas de la Arena México.

Estos dos extremos y la gran gama de matices constituyen el cliché de la mujer “empoderada”. Esa que dice que es igual a los hombres y que puede triunfar en su mundo.

Sin embargo, no se dan cuenta que no son ellas. Que de una manera equivocada son una mala copia de ellos, de esos a los que dicen no necesitar, de esos de los que nos queremos “liberar”.

Mujeres, aceptémoslo, el pretexto de la inequidad se está acabado (no así la problemática de la violencia).

Hoy ya hay más mujeres que hombres en la universidad y el 53 por ciento del Congreso de la Unión está integrado por el sexo femenino.

Hace unos días platiqué con una adolescente que me miraba con extrañeza cuando le pregunté si todavía había mujeres que tenían como ideal ser un florero, es decir, vivir en su casa esperando al hombre proveedor.

Se rió, encogió los hombros y dijo: “los tiempos de mi abuela ya pasaron. Lo normal es ir a la universidad y, después, tener un trabajo que nos permita la independencia económica”.

Esperemos que esta sea una realidad que pueda permear en toda nuestra nación la próxima generación. Poder vivir en la igualdad sin tener que demostrar que somos “alfas”.

Hagamos las paces con lo femenino y sigamos creando juntas un camino donde no encontremos inequidad, violencia ni discriminación.

@kimarmengol

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