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Poco a poco, ocultamente pero en público, lentamente, la ultraderecha parece estar apoderándose de parte del mundo. Muerte, represión, tortura.

No es exactamente el pensamiento de Hitler, el nacionalsocialismo, pero quizá sea peor. Xenofobia, nacionalismo, racismo, clasismo, totalitarismo, disfrazados de populismo y redención, que además utilizan la religión y la fe como herramienta. Movimiento que además se parece a lo que se vivió previo a la Segunda Guerra Mundial: ideologías agresivas que señalaban al fascismo y a la dictadura, como la solución a los males, a la mala economía, al desorden social, al abuso, y como la solución también a la entonces “decadencia de Occidente y Europa”, a la que se culpaba por su democracia y liberalismo.

¿No es esto lo que denuncia hoy Donald Trump? Y entonces se ponía como ejemplo, el totalitarismo con el que salió adelante de la crisis, Italia y Japón, y que lo estaba implementando Alemania con su Hitler. Hoy, vemos brotes en Brasil, España, Alemania, Reino Unido, Italia, Israel, Hungría, Francia. ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Y por qué todos los caminos conducen a la nueva Casa Blanca de Trump? ¿Y más aún, por qué conducen a Steve Bannon, la sombra que estuvo detrás de Trump diseñando su campaña racista supremacista que lo llevó a la victoria? ¿El mundo está en el inicio oscuro de un nuevo orden nazi?¿Estamos en los inicios de las cruzadas del futuro, de la próxima guerra de odio religiosa e ideológica en el mundo? Porque si no hago estas preguntas, no podríamos vislumbrar qué está pasando en América Latina.

Imagínese usted, en Brasil gana Jair Bolsonaro e inmediatamente EEUU, el de Trump, le pide que se una para combatir a Venezuela, Nicaragua y Cuba, y cualquier otro país que piense en izquierdas, socialismos y comunismos. Y Bolsonaro, feliz, acepta, al tiempo que lanza una limpieza dentro del gigantesco gobierno contra todo el que piense con ideas de izquierda, y para rematar, abre la posibilidad de que EEUU ponga una base militar dentro de territorio brasileño.

¿No es evidente que por lo menos se está planeando reconfigurar el Continente Americano?

La ultraderecha avanza en Europa. Por primera vez, después de la dictadura de terror de Franco, hace unas semanas, un partido de ultraderecha, Vox, gana escaños en España, en Andalucía, y curiosamente uno de sus dirigentes, Rafael Bardají, a quien en España, le nombran “Darth Vader” por pasarse al lado oscuro, es íntimo ¿de quién cree? de Bannon, además de que mantiene reuniones privadas con el yerno de Trump, Jared Kushner y el halcón agresivo, John Bolton, ambos del círculo supremacista, ultraderechista y pro Israel, del mismo Trump.

Pero lo peor, el diario El País revela que ese partido Vox fue financiado por el grupo terrorista antiiraní Muyahidín Jalq, MKO, al que se ha señalado de ser financiado por Israel. Para cerrar el círculo hay que recordar que Bannon, creó “The Movement” para derrocar a la Unión Europea y convertirla a las creencias de Trump, sentenciando que mayo será la fecha del Apocalipsis cuando sean las elecciones en Bruselas.

¿Así o más claro?¿Podemos decir entonces que quizá lo que vemos en el mundo sea una guerra entre nacionalistas y globalistas? Sí. Del lado globalista: bancos Rothschild, George Soros, y los peones Clinton y Obama. Del lado de los neocones, nacionalistas y “populistas”: Rockefeller, Trump, Kissinger, Kushner, Sheldon Adelson, Netanyahu y Steve Bannon. Y detrás de ambos bandos, las sombras del poder que seguramente nunca conoceremos.

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