KIM

¿Cuántas veces nos hemos encontrado quejándonos de los mismos resultados en nuestras relaciones (con diferentes parejas)?, ¿Cuántas veces hemos afirmado tener “mala suerte en el amor”?, ¿Te has visto preguntándote por que atraes a la misma clase de personajes tóxicos?

Es muy probable que sea momento de hacer una introspección en lugar de ir por la vida victimizándote.

¿Será que tenemos algo de culpa en esos fenómenos abusivos?, ¿Existe la posibilidad de que creas que mereces poco y que “así es la vida”?

Habría que analizar profundamente el concepto de víctima voluntaria, podría resultar muy iluminador.

Conozco innumerables historias – y yo personalmente las he practicado – donde se construye (construimos) una narrativa desde la visión de la víctima que fue destruida por seres maléficos y perversos.

Los sucesos de esas narrativas suelen ser reales y aterradores: desde maltratos, mentiras, infidelidades y deslealtades.

Hay una máxima que reza “si me mientes una vez la culpa es tuya, si me mientes dos veces la culpa es mía”. Evidentemente, aplica a golpes, insultos, infidelidades y toda clase de traiciones.

En ningún momento podemos ni debemos restarle culpa al agresor, pero es indispensable analizarnos y salir de dinámicas enfermizas que son tierra fértil para toda clase de abusos.

Resulta poco funcional culpar al otro y podría ser edificante confrontarnos con nuestro monstruo interior que nos permitió ser tratados de esa forma.

Lamentablemente y a pesar de las evidencias, son muchas las ocasiones que continuamos inmersos en un vínculo emocional que sólo nos resta.

Hay toda clase de herramientas para ello “va a cambiar” , “todos nos equivocamos y merecemos otra oportunidad”, “han sido muchos años juntos”, “es por mis hijos” ¿Es real ese razonamiento o sólo responde a nuestras taras emocionales?

La vida es un viaje maravilloso y muy corto. Que sea el momento en el que elijas el ambiente y las personas con las que quieres compartir esta maravillosa aventura.

Créeme, nadie va a premiar al final del día todos tus sufrimientos; el tipo de justicia romántica con el que justificamos nuestros sacrificios no existe.

Sólo tenemos el hoy y el ahora y vivir la vida de manera cobarde debería ser un pecado.

En redes sociales circula un texto titulado “Vete a la primera”, búscalo resulta ilustrativo.

@kimarmengol

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.