“Roma” de Cuarón, ¿engañabobos? dicen los detractores

“Todos los escritores vomitan su infancia. Es cosa de tiempo”, escribió alguna vez Alejandro Rossi. Ahora le tocó al guionista-cineasta Alfonso Cuarón quien hace de su película Roma un mea culpa. Para el club de los elogios mutuos mexicanos la película es excelente y el círculo de críticos internacionales puede ser engañado por esta “celebración” de François Truffaut (Los cuatrocientos golpes), por decir lo menos; ya el columnista Eloy Garza González sugiere plagio. Hay otros “homenajes” al neorrealismo y a Tarkovsky, pero no me detendré en eso.

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Casi todas las obras de Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu están sobrevaloradas. Es una generación que produce premios Oscar para quienes no han ganado la estatuilla con películas dizque “artísticas”. El mejor de todos no se encuentra en el trío anterior, el más destacado se llama Emmanuel, se apellida Lubezki y le apodan “el Chivo”.

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Si a los 15 minutos de ver el filme no diste un bostezo, algo anda mal en tu cinefilia. No existe ninguna actuación trascendental. Coincido con el dramaturgo Gabriel Contreras: “Roma es interesante. Es asombroso que un perro tenga tanta gente a su servicio”. Comparar la cinta de Cuarón con Los olvidados de Luis Buñuel es confundir el entretenimiento con el arte. Me corrijo, Roma ni siquiera llega a ser entretenimiento.

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A Yalitza Aparicio no le están haciendo ningún favor con la sobreexposición que padece. Su personaje representa los fantasmas de Cuarón, no a las empleadas domésticas mexicanas que sufren de violaciones, hijos no reconocidos e, inclusive, maltrato físico y psicológico. Una de mis empleadas fue llevada de la Huasteca a la Ciudad de México a la edad de 10, desde entonces no ha conocido otro trabajo en 45 años.

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Roma no forma ni formará parte de la educación sentimental del mexicano. Película desechable, no aguanta para mirarla dos veces. ¿La mercadotecnia de Netflix se apuntó un acierto? Obvio. Hasta ahí. En la época de selfies e Instagram, ¿a quién le interesa hojear este álbum de familia? A pocos, muy pocos.

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