NATIOH

Hace más o menos 100 años que Henry Ford, el creador de la famosa marca de automóviles, encontró una manera sencilla de ensamblar un objeto complejo. Hoy, las fábricas de maquila vienen de muchos colores y sabores, pero todas siguen teniendo algo en común: los objetos ensamblados ya no se modifican.

¿Recuerdas al villano T-1000 en la segunda película de Terminator? Era un asesino construido por Skynet para tomar control sobre la Tierra. El antagonista de esta película estaba hecho de un líquido parecido al mercurio con nanobots que podían autorregenerarse. Este personaje ficticio es solo una pequeña probadita de lo que algún día podremos lograr con materiales que tengan la capacidad de auto-ensamblaje.

El profesor del MIT Skylar Tibbits introdujo al mundo el concepto de la impresión 4D y materia programable en el 2013 en una plática de Ted. La idea es que algún día podremos idear materiales que tengan la capacidad del auto-ensamblaje. Según el profesor Tibbits, el auto-ensamblaje es la capacidad de construcción de un objeto a partir partes desordenadas mediante interacción local entre ellas. Piénsalo como un lego. Un lego está compuesto de cientos o miles de piezas pero contienen “información” de manera que una pieza solo se puede ensamblar con su par.

La visión a largo plazo de su trabajo se centra en la capacidad de cualquier objeto para mutar en función de los cambios a su alrededor. Imagina una bicicleta que después se pueda convertir en una silla o un celular que se convierte en tableta o laptop dependiendo de lo que necesites. Tendríamos aplicaciones también para construir ciudades inteligentes: calles que muten su capacidad de tránsito, tuberías y plomería que cambiaría de acuerdo al flujo de agua de ese momento o incluso casas con cuartos intercambiables; tu sala de estar puede ser eso por la mañana pero un comedor por la noche.

Ésta tecnología también sería revolucionaria para el campo de la medicina. Otra profesora del MIT, la Dra. Daniela Rus es pionera en nanorobots que se pueden introducir al cuerpo. Su visión a largo plazo es la manufactura de robots a escala micro y nano que puedan ser programados para “navegar” alrededor del cuerpo mutando su geometría y llevar a cabo actividades como microcirugías para cerrar vasos sanguíneos, eliminar desechos tóxicos que puedan estar en el cuerpo (como cuando un niño se come una pila) o asistir en la extracción de tumores.

El profesor Tibbits explica en su plática que existen dos problemas principales para el desarrollo de esta tecnología. La primera es que el software, o código, está diseñado para trabajar en conjunto con estructuras estáticas o junto con partes robóticas y/o mecánicas. El software que “programaría” a la materia debe estar embebida en el material de tal manera que se pueda doblar, transformar, cortar o cualquier otra alteración a su estructura basal. El segundo tema a considerar es el aspecto psicológico de consumo humano. Creo que nos sería muy extraño tener objetos cotidianos como un cepillo de dientes mutante. Sin duda nos espera un futuro casi alienígena a la realidad que conocemos hoy.

-Jorge Pérez Naitoh

Biografía

Mi nombre es Jorge Pérez. Soy ingeniero biomédico de formación y científico y emprendedor por vocación. Desde pequeño me ha apasionado la ciencia y la tecnología y hoy en día me dedico a emprender en ciencia. Soy director de innovación en inMateriis y socio fundador de Euphonia, iniciativas que nacen desde la ciencia aplicada a resolver problemas de todos los días. Me puedes seguir en @jorgenaitoh. 

El microscopio es una columna dedicada a revisar una “laminilla” a la semana en donde intentaré proporcionarle al lector una divertida y fresca manera de aprender acerca de diversos temas de ciencia y tecnología.

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