Es increíble como con el paso del tiempo la vida nos va cambiado, antes no nos preocupábamos por despertar y enseguida irnos a nuestro dispositivo móvil y publicar lo que estábamos pensando, hoy la mayoría de nosotras dormimos con nuestro teléfono celular en el buró o bajo la almohada.

Las redes sociales se han vuelto todo un estilo de vida, siempre estamos pendientes del estado de ánimo de nuestros amigos, de nuestros contactos y de lo que ocurre en el mundo. Inconscientemente clasificamos a las personas que nos rodean según los likes que reciben en sus publicaciones, incluso nos definimos a nosotras mismas según la respuesta que recibimos en fotos o comentarios.

Hay estudios que demuestran que esta red social afecta nuestro comportamiento de manera negativa, mucho más de lo que imaginamos. Hemos desarrollado una adicción a este sitio, incluso en este tiempo ya se ve como la enfermedad del siglo XXI, según afirman especialistas.

Investigaciones sobre esta red social aseguran que  nuestro muro en Facebook dice más de nosotros de lo que realmente nos gustaría, lo que más hace que nos clasifiquen es que damos demasiada información sobre nosotras.

Subir muchas selfies

Se dice que el subir selfies con frecuencia es una señal de inestabilidad mental, es importante cuidar cuantas fotos de nosotras subimos al día pues se dice que podría ser reflejo de nuestra baja autoestima, y como las mujeres hermosas que somos lo que queremos proyectar siempre es fortaleza, audacia y elegancia.

Post de indirectas

Tras una decepción amorosa es común que publiquemos imágenes con encabezados alusivos a lo que estamos pasando, esto solo demuestra que no tenemos el valor de afrontar la situación y hablar de frente lo que nos aqueja, así que no más publicaciones y a enfrentar lo que nos da miedo, porque sin duda eso nos hará más fuertes.

Los memes

Generalmente cuando no tenemos sentido del humor buscamos chistes a los que podamos sumarnos, lo que solo muestra nuestro torpe sentido de interacción para relacionarnos con el resto de nuestros amigos.

Gran número de amigos

A veces pensamos que el tener muchos amigos en nuestra red social proyecta popularidad pero lo cierto es que terminamos por mostrar al mundo nuestra falta de cuidado y prudencia, pues es bastante peligroso agregar personas desconocidas a un sitio donde compartes grandes cantidades de información personal. Hacer esto podría interpretarse como una manera de llamar la atención.

Publicar excesivamente los logros

No está mal publicar que por fin logramos tener nuestro título universitario en mano o nuestro nuevo coche, lo que es poco agradable es que publiquemos cada pequeño detalle de todo lo que hacemos en el día, los especialistas sugieren que esta necesidad de aprobación es un reflejo de poco amor propio.

Presumir posesiones

Confundimos mucho lo que tenemos con lo que somos, así que decidimos presumir lo que poseemos, y el mejor lugar para hacerlo es en Facebook, publicar lo que tenemos simplemente es un grito desesperado a ser aceptados por quienes nos están leyendo.

Publicar tus comidas

Mostrar al mundo lo que estamos comiendo deja ver que el ocio tiene mucho más importancia para nosotras que disfrutar dichas comidas o la compañía de nuestros seres queridos. Está bien hacerlo de vez en cuando pero si lo haces en CADA ocasión, puede ser una señal de que algo no está funcionando en tu interior.

Puede parecernos loco pensar que nuestras actitudes en redes son motivo de estudio pero si somos consciente de lo que hacemos, podemos cambiar y proyectar algo diferente sobre nosotras mismas.

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