El Grupo Parlamentario de Morena propone ampliar el periodo de la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJ) de uno a tres años, pero respetando el principio de la no reelección a fin de no propiciar cargos vitalicios, porque 12 meses son insuficientes para consolidar los cambios administrativos y normativos necesarios en la transformación del Poder Judicial capitalino.

En la tribuna del Congreso capitalino, el diputado de Morena, Nazario Norberto Sánchez, presentó un proyecto de decreto para modificar el Artículo 35, apartado B, numeral 9, de la Constitución de la Ciudad de México, en los términos siguientes:

Del Poder Judicial

B. De su integración y funcionamiento

9. Las y los magistrados integrantes del pleno del Tribunal Superior de Justicia elegirán por mayoría de votos, en sesión pública y mediante sufragio secreto, a la persona que lo presidirá. Quien lo presida durará en su encargo tres años sin posibilidad de reelección alguna, sea sucesiva o alternada, independientemente de la calidad con que lo haya ostentado.

El también Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas aseveró que el cambio es indispensable por existir un conflicto normativo, ya que la Constitución local establece que la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia durará un año, mientras que la actual Ley Orgánica de ese órgano de gobierno dispone que ese periodo debe ser de tres años.

De mantenerse como está, el próximo presidente del TSJ tendría solamente un año para reestructurar administrativamente y adecuar el marco normativo de esa instancia de gobierno, a los nuevos preceptos constitucionales y legales.

Nazario Norberto explicó que la reforma del Poder Judicial capitalino inició el 1 de octubre con la entrada en vigor de las disposiciones legales relativas al Consejo Judicial Ciudadano y al Consejo de la Judicatura y deberá concluir a más tardar el 1 de enero de 2020, con la instalación de los juzgados de tutela de derechos humanos de la Ciudad de México.

Dijo que en el marco de este proceso de cambio, deberá realizarse la elección del primer presidente del TSJ, constituido como uno de los poderes de la Ciudad, es decir, quien encabece los trabajos del TSJ llevará a cabo el complejo proceso administrativo y normativo de transformación del Poder Judicial de la Ciudad de México.

En ese orden, continuó Norberto Sánchez, el proceso de transformación del Poder Judicial local contempla la Integración del Consejo Judicial Ciudadano, que será el encargado de nombrar a las y los consejeros de la judicatura; designar a los integrantes de la Sala Constitucional, que será la máxima autoridad local en materia de interpretación de la Constitución de la Ciudad; la entrada en vigor, el 1 de junio de 2019 de la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial local, y también la designación de las y los integrantes del Consejo de la Judicatura, quienes elegirán a las y los jueces.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas para su análisis y dictamen.

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