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Por: Kimberly Armengol

El pasado 6 de noviembre tuvieron lugar las elecciones de medio término en Estados unidos, para todos representaron un termómetro para analizar la aceptación de uno de los presidentes más polémicos que ha tenido la nación estadounidense. Los resultados no sorprendieron, los republicanos mantuvieron el control del Senado mientras que los demócratas dominan en la Cámara de Representantes.

Uno de los factores más interesantes de esta contienda fue el papel que jugaron  las mujeres, como nunca antes las mujeres tuvieron una notable participación y se disputaron muchos lugares. Algunas cifras: 23 candidatas mujeres al Senado, 237 a la Cámara Baja y 16 gobernadoras, el total era de 276 mujeres de los 964 aspirantes. Aunque la cifra se encuentra muy lejos de ser equitativa (50/50) representa un momento histórico, jamás se habían postulado tantas mujeres a cargos de elección popular.

Muchos analistas atribuyen este ingreso de las mujeres a la política norteamericana por las expresiones y actitudes abiertamente misóginas de Donald Trump y al movimiento #MeToo que dio lugar en enero pasado a la campaña “Poder en las Urnas”.

Diversas encuestas confirman que el 65 por ciento de las mujeres desaprueban la gestión de Donald Trump y, ese, ha sido un factor decisivo en su alta participación en estos comicios.

Aparte de la nutrida participación de las mujeres en la contienda, algunas de ellas marcaron otros hitos.

Ilhan Omar (refugiada somalí y postulada por el estado de Minnesota) y Rashida Tlaib (de origen palestino y postulada por Michigan) son las dos primeras mujeres musulmanas en ser parte de la política norteamericana.

Alexandria Ocasio-Cortez (latina, nacida en el Bronx) será la Congresista más joven en la historia de la nación, misma que hace unos meses no tenía nada que ver con política y enfoco su mensaje en las clases más desfavorecidas de su distrito.

En Florida, Jeannete Núñez la primera vicegobernadora de origen cubano. Sylvia R, García y Verónica Escobar las primeras congresistas hispanas por el estado de Texas.

Sharice Davids (de origen indígena, activista LGTBI y lesbiana) en el Congreso por el Estado de Kansas; Deb Haaland, de la tribu Laguna representara a Nuevo México en el Congreso.

Ayanna Pressley es la primera mujer negra en representar al estado de Massachusetts en el Congreso.

Para los expertos esto es solo una “probadita” de lo que veremos en las elecciones de Estados Unidos en 2020, donde una ola femenina podría dominar ambas cámaras, varias gubernaturas y hasta postular al rival que busque quitarle la reelección a Donald Trump. Ya veremos…

@kimarmengol

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