HEPKE.jpg

Demokratie in Familie und Schule

Der Mensch ist ein soziales, auf Gemeinschaft angelegtes und Gemeinschaft bildendes Lebewesen, und die Familie ist die kleinste Form der Gemeinschaft, die kleinste politische Gemeinschaftsform, die Keimzelle der Demokratie.“ So und so ähnlich werden seit Aristoteles der Mensch und die Familie definiert. Wenn die Demokratie „die Herrschaft des Staatsvolkes“ ist, dann gilt entsprechend für die Familie: „Gemeinsam sind wir stark!“ In einer gesunden und intakten Familie wird gemeinsam gelacht und geweint, wird gemeinsam beraten, werden gemeinsam Lösungen für alle Probleme und Fragen gesucht und werden gemeinsam Beschlüsse gefasst. Jeder trägt jeden, keiner ist allein, jedes Familienmitglied kann in der Familie Zuflucht, Gehör, Verständnis und Geborgenheit finden. In der Familie sind alle gleichberechtigt und es werden alle erläuterten Aufgaben entsprechend der vorhandenen Kompetenzen nach Übereinstimmung zugeordnet. Vater und Mutter begleiten ihre Kinder Schritt für Schritt verantwortungsvoll in die Unabhängigkeit, beraten und unterstützen ohne zu klammern und erfreuen sich an dem Wachsen und Reifen ihrer Kinder. Gemeinsame Familienkonferenzen sind eine selbstverständliche und bedeutende Einrichtung, in denen sich die Familie miteinander regelmäßig austauscht. In der „Familie heute“ ist der Vater in der Regel der Repräsentant der Familie, aber weder der „Patron“, noch die autoritäre, dominante männliche Machtperson. Eine intakte Familie ist ein funktionierendes Team, in dem jeder seine Qualitäten und Fähigkeiten uneingeschränkt einbringen kann. Mann und Frau sind gleichberechtigt und leben diese gleichberechtigten Rollen verantwortungsvoll ihren Kindern vor. Die nächste bedeutende und größere Gemeinschaftsform ist für Kinder und Jugendliche die Schule. In der Schule können und sollen die jungen Menschen ihre Erfahrungen aus dem Familienleben einbringen und erproben. Sie erfahren dabei, wie ihre wertvolle Individualität und Persönlichkeit auf andere Menschen wirkt, sie lernen sich in andere Menschen hineinzuversetzen, Kompromisse zu schließen, Frustrationen auszuhalten und eine größere Zweckgemeinschaft  konstruktiv mitzugestalten und zu bereichern. Neben unterschiedlichen Sozialformen, deren praktische Umsetzung von ersten Tag an unverzichtbar ist, lernen die Kinder und Jugendlichen, Führungsrollen wie Klassensprecher und darüber hinaus Schülermitverwaltung auszufüllen und zu gestalten. Die Lehrer geben Impulse, Anleitungen und Ratschläge, ohne die demokratischen Prozesse der jungen Menschen zu beeinflussen. Die besten Lehrer sind „unsichtbar“ und doch immer da, wenn ihre Kompetenz und wohlwollende Hilfe von den Kindern und Jugendlichen gesucht wird.

Bis zum nächsten Mal und „Kinder brauchen Emotionen!“

Democracia en la familia y la escuela

“El hombre es una criatura social basada en la comunidad y que construye la comunidad. La familia es la forma más pequeña de comunidad y de comunidad política, es el núcleo de la democracia”. Desde Aristóteles el hombre y la familia se han definido de esta manera. Si la democracia es “el gobierno del pueblo”, lo mismo se aplica a la familia, afirmando que: “juntos somos fuertes”. En una familia sana e intacta, las personas ríen y lloran juntas, se consuelan juntas, buscan soluciones a todos los problemas y preguntas juntas y toman decisiones en conjunto. Todo el mundo lleva a todo el mundo, nadie está solo, cada miembro de la familia puede encontrar refugio, audición, comprensión y seguridad en la familia. En la familia todos son iguales y todas las tareas explicadas se asignan de acuerdo con las competencias existentes. Padre y madre acompañan a sus hijos paso a paso de forma responsable hacia la independencia, aconsejan y apoyan sin aferrarse y disfrutan del crecimiento y maduración de sus hijos.

Las conferencias conjuntas sobre la familia son una institución importante y evidente en la que la familia intercambia información regularmente entre sí. En la “familia de hoy”, el padre suele ser el representante de la familia, pero no el “patrón” ni la figura autoritaria y dominante del poder masculino. Una familia intacta es un equipo funcional en el que cada uno puede aportar sus cualidades y habilidades sin restricciones.  Hombres y mujeres tienen los mismos derechos y viven estos mismos roles de manera responsable para con sus hijos.

La siguiente forma importante y más amplia de comunidad para niños y jóvenes es la escuela. En la escuela, los jóvenes pueden y deben contribuir y poner a prueba sus experiencias en la vida familiar. Aprenden cómo su valiosa individualidad y personalidad afecta a otras personas, cómo ponerse en el lugar de otras personas, cómo comprometerse, cómo soportar la frustración y cómo moldear y enriquecer constructivamente una comunidad de propósitos más amplia. Además de las diversas formas sociales, cuya aplicación práctica es indispensable desde el primer día, los niños y jóvenes aprenden a desempeñar y conformar roles de liderazgo como portavoces de clase y, además, la cogestión estudiantil. Los profesores dan impulsos, instrucciones y consejos sin influir en los procesos democráticos de los jóvenes. Los mejores maestros son “invisibles” y, sin embargo, siempre están ahí cuando los niños y jóvenes buscan su competencia y su ayuda benévola.

Hasta la próxima vez en: “¡los niños necesitan emociones!”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.