Se estrenó el pasado 26 de octubre por Netflix y ya se ha impuesto como una de las series favoritas para este Halloween. Sin embargo, no todos están igual de contentos con El mundo oculto de Sabrina, sobre todo los miembros del Templo Satánico, según reporta The Wrap. 

El organismo religioso y político norteamericano acusa a la serie de haberse apropiado de la estatua de Baphomet, cuyos derechos les pertenecen, y de haberla usado de forma perjudicial.

La estatua aparece en varias escenas de la serie, específicamente cuando Sabrina asiste a la academia para perfeccionar sus dones de bruja. La estatua de la serie es una copia prácticamente idéntica a la de bronce ubicada en el Templo Satánico en Detroit. El problema es que la Sabrina de Netflix utiliza la estatua sin reproducir fielmente las ideas religiosas detrás de ella.

“Diríamos que es casi un facsímil con efectos especiales, señala Lucien Greaves a SFGateNo sé cuántas horas de trabajo les tomó pero me niego a ver nuestro monumento siendo utilizado de esta forma“. 

El vocero del Templo Satánico expresó que no quiere que su religión sea difamada y asociada a una cultura caníbal, como es presentada en la serie. Además, señaló que el Templo cuenta con los derechos de la estatua y podría demandar legalmente a Netflix. Tal parece que ni los poderes de Sabrina podrán salvar a Netflix de esta…

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