KIM

Existen palabras, días, olores, personas, lugares, playeras, canciones y citas que quedan impregnadas por la eternidad en nuestra “memoria poética”. Aquello que te transforma por siempre. Tengo una colección bellísima de ellos y los agradezco y atesoro. Son lo más valioso con lo que cuento.

La simple noción de una memoria poética me seduce tremendamente y es la encargada de teñir de cursilería gran parte de mis “situaciones”. Honestamente, me descubro coloreando recuerdos para que sean poéticos (más allá de su intrínseca naturaleza).

En contraparte, supongo que también existe algo llamado “memoria nauseabunda”, un apartado con recuerdos que revuelven el estómago y expondremos aquí las instrucciones para ser (o no) un personajillo de ellos:

– Haz dramas: sufre, quéjate, sé pesimista. El simple sonido de tu voz hará vomitar a más de uno.

– Berrinches: analiza a un niño mal educado de seis años (pululan en centros comerciales y restaurantes). Una vez entendido el comportamiento, imítalo y supéralo. Humíllate a ti mismo.

– Critica: erígete como una autoridad moral y destruye todo lo que hacen, dicen y sienten los que te rodean.

– Gimotea: Llama la atención por todo, vive en berrinches constantes y actuando como una mascota que llora para obtener lo que quiere. Si tu nivel de IQ es destacado, incluye el chantaje que es la superación del “gimoteo”.

– Traiciona: Falta al voto de confianza otorgado, ignora tus promesas, tus principios, valores y tradiciones.

– Depende y parasita: haz sentir miserable a quienes te rodean haciéndoles creer que son los responsables de tus miserias y tienes la obligación de salvarte constantemente.

– Aritmética: nunca sumes a la vida de quienes te rodean, resta constantemente. Sé una carga.

Deberíamos aspirar a que, por lo menos, para una persona seamos lo que Milan Kundera expresa de forma magistral y no ser la náusea de la vida de alguien.

“Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrará aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que la conoció, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas.”

Cuando lo logres, quédate ahí y cuídalo. Sé la canción más bonita de la vida de alguien y no una pesadilla.

@kimarmengol

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