KIM

En días pasados participé en un programa televisivo que analizaba la tendencia llamada “poliamor” tan populariza por canciones estilo “Felices los cuatro” de Maluma.

¿Qué significa eso? Es una forma de involucrarse en relaciones abiertas, amorosas y sexuales con más de una pareja con el consentimiento de todos los involucrados.

Sus defensores apelan a la esencia antinatural de la monogamia y a las relaciones honestas basadas en la confianza; consideran que es más ético ser poliamoroso que infiel.

De acuerdo con diversos estudios, en Estados Unidos más del cinco por ciento de la población establece relaciones no monógamas y más del 60 por ciento de la población ha sido infiel.

En lo personal (y corriendo el riesgo de sonar inquisidora y anticuada), no hay forma en que pudiera concebir relacionarme de esta forma.

Mi imaginario poético considera que las relaciones son exclusivamente monógamas y el simple hecho de escuchar una propuesta semejante me haría sentir insultada (como si me llamarán “corazoncito” en mi ámbito profesional) y saldría corriendo.

Pero en el poliamor no se acaba, los “perrhijos” es otro cambio de paradigma. Mascotas y el respeto por ellas siempre ha existido, pero la tendencia creciente es sustituir a los hijos por perros.

Son miles de parejas que humanizan a sus mascotas al grado de adquirir ropa, zapatos, accesorios, pasteles y fiestas de cumpleaños, carriolas, gimnasios y guarderías para estimular el desarrollo de “sus hijos”.

Desde el año 2000, en nuestro país el número de perros domésticos se incrementó en un 20 por ciento y el número de nacimiento de hijos decreció en un 17 por ciento ¿coincidencia?

Una moda que podría resultar simpática, pero acarrea sufrimiento a los animales al anular su naturaleza y obsesión a sus dueños.

Transitamos, sin duda, por una época con cambios en la estructura social y con un rechazo abierto a los convencionalismos: poliamor, perrhijos, heteroflexibles. ¿Estamos frente a modas generacionales o cambios de paradigmas?, ¿una obsesión por la modernidad?

Así que ya lo sabe, antes de entablar una relación especifiqué si va a ser monógama, heterosexual o heteroflexible, si tienen interés en hijos o perros aparte de las preguntas típicas y convencionales.

@kimarmengol

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.