Dormir poco está ligado a una serie de efectos negativos para la salud, pero la falta de sueño también podría contribuir a la soledad, ya que un estudio sugiere que las personas carecen de sueño se sienten más solitarias e inclinadas a mantener mayor distancia física de los demás. Además, la investigación señala que esta soledad podría ser “contagiosa”, es decir que las personas privadas de sueño pueden emitir una sensación de soledad a otras personas, e incluso ser percibidas como menos “atractivas” socialmente, en comparación con la gente totalmente descansada.

Según investigadores de la Universidad de California, Estados Unidos, quienes llevaron a cabo el estudio, todo esto podría conducir a un “círculo vicioso” que perpetúa la soledad.

El estudio encontró que cuando las personas bien descansadas tuvieron un breve encuentro con una persona privada de sueño, aquellas que durmieron bien informaron que se sentían más solitarias, lo cual sugiere que puede haber un “contagio de aislamiento social” relacionado con la pérdida del sueño.

Los investigadores afirman que sus hallazgos, publicados este martes en la revista Nature Communications, plantean la pregunta de si los aumentos concurrentes en la privación del sueño y la soledad en las poblaciones de los países desarrollados están relacionados.

“Tal vez no sea una coincidencia que en las últimas décadas se haya observado un marcado aumento de la soledad y una disminución dramática en la duración del sueño”, dice la autora principal del estudio, Eti Ben Simon, becaria postdoctoral en el Centro de Ciencias del Sueño Humano de la Universidad de California.

“Sin dormir lo suficiente, nos convertimos en un desvío social, y la soledad pronto se activa”, advierte al comentar el estudio, que incluyó una serie de experimentos realizados en un laboratorio y encuestas en línea.

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