METEO

Cuando pensamos en efectos del cambio climático global (ver columnas Meteo-lógico del 25 oct, 02 nov, 08 nov y 15 nov de 2017) nos imaginamos un cambio paulatino en las condiciones meteorológicas medias o típicas. Y esto es cierto, pero resulta que donde antes notaremos el cambio climático global es en los eventos extremos o mejor dicho en la frecuencia de los eventos extremos. Y quisiera explicar hoy como podemos pensar racionalmente sobre esto.

Para un día como hoy las condiciones meteorológicas esperadas (por ejemplo la temperatura máxima del día) no debe pensarse como una temperatura específica, digamos 26oC, sino como una gama de posibilidades que podrían ir desde 21oC hasta los 31oC, con el valor más probable de 26oC. Climatológicamente la temperatura máxima del día estaría definida por una distribución de probabilidades, como la que se muestra en la Figura 1.

En esta gráfica, es el área bajo la curva entre cualesquiera dos valores de temperatura el que me da la probabilidad de que se presente un valor dentro de ese rango. En la Figura 1 la probabilidad de tener una temperatura máxima mayor a 29oC sería de 5% que es el porcentaje del área total bajo la curva que se encuentra a la derecha de 29oC (el área achurada).

Supongamos ahora que la Figura 1 representa las condiciones del clima que reinaban en 1968, hace 50 años, pero que ahora las condiciones están representadas por la distribución de probabilidad que aparece con la línea negra gruesa en la Figura 2, en la que también aparece la de 1968 con la línea pálida. Este deslizamiento a la derecha de la distribución de probabilidades de temperaturas es la manifestación más directa del cambio climático global (en este caso, un calentamiento). Por simplicidad digamos que la parte más alta de la curva se ha deslizado de su valor original de 26oC a un nuevo valor en 2018 de 27oC.

Es cierto que ahora el valor más probable de la temperatura máxima del día será un grado Celsius más alta que en 1968. Pero como se observa en la zona achurada en la Figura 2, la probabilidad de que hoy en día se presente una temperatura mayor o igual a 29oC también ha aumentado con respecto a su probabilidad en 1968. Visto de otra manera, bajo las condiciones reinantes en 1968 de cada 100 días con fecha como la de hoy, solo 5 días tendrían temperatura máxima mayor o igual a 29oC. Pero ahora, 50 años después, de cada 100 días con fecha como la de hoy, 12 días tendrían temperatura máxima igual o mayor a 29oC. Es decir, esperamos una mayor frecuencia de días con temperatura máxima igual o mayor a 29oC en el 2018, que en 1968.

Ésta forma de pensar, probabilística, es la que mejor nos explica como puede manifestarse el cambio climático global, no solamente en términos de las condiciones medias o típicas, sino en términos de toda la gama de valores posibles. Sé que ha resultado difícil entender este concepto, pero también creo que ha valido la pena este esfuerzo. Tú, ¿que piensas?

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Figura 1. Ejemplo de distribución de probabilidad de temperatura máxima del día para una fecha como hoy.
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Figura 2 .Ejemplo de efecto del cambio climático global sobre la distribución de probabilidad de la temperatura máxima para una fecha como hoy (cambio de 1968 a 2018).

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