TODOPODEROSO.- ¿Por qué si el movimiento-partido Morena tiene a Yeidckol Polevnsky como presidenta nacional, Andrés Manuel López Obrador sale en defensa del Fideicomiso “Por los demás” creado para apoyar a los damnificados del sismo del 19 de septiembre de 2017 con 50% de su presupuesto de campaña para la elección en la que ganó el título de Jefe del Poder Ejecutivo Federal?

El alegato contra el Instituto Nacional Electoral por la multa de 197 millones de pesos a Morena por presuntas irregularidades en el Fideicomiso corresponde a su dirigencia, que es la que debe presentar pruebas de que no incurrió en delito alguno. Empero el Presidente de la República electo lo hizo suyo, lo tomó como una afrenta personal, y volvió a las descalificaciones coléricas.

En sus redes sociales calificó la multa como “una vil venganza”. ¿De quién? ¿Del INE, que como máxima autoridad electoral avaló su triunfo contundente e irrebatible?  Negó que haya irregularidad alguna en el fideicomiso que, de acuerdo con el presidente de la Comisión de Fiscalización del INE, recaudó 78.8 millones de pesos. Arengó que “nosotros no somos corruptos ni cometimos ilegalidad”. Afirmó que no existe ningún acto inmoral con el fideicomiso a damnificados por el sismo. Acusó que  con esta medida del instituto electoral sólo se pretende enlodar una acción humanitaria. Y anunció que irá –como ya lo hizo- a tribunales.

¿Por qué lo hace él y en calidad de qué? ¿De presidente electo o de fundador y ex dirigente de Morena? Mejor haría en dejar en manos de Yeidckol Polevnsky el asunto y que se dedique a los asuntos relacionados con el proceso de transición. Pero no obstante que esto último es realmente importante para que el inicio de su gobierno esté libre de obstáculos, para López Obrador resulta imposible sustraerse de todo lo que estime es un ataque contra su organización política, sus aliados, sus próximos empleados de gabinete, sus senadores, diputados federales y locales, sus gobernadores y sus presidentes municipales. Estar en todo, tener el control y manejar las cosas a su estilo, es parte de su esencia.

FRAUDE.- Los partidos políticos no son parte de la beneficencia, buscan el poder político, por lo que llevar dinero o cualquier material a la gente se considera una dádiva y está prohibido por Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales. Sin embargo, Morena constituyó y sus dirigentes operaron de manera directa un fideicomiso en el que 49 de los 58 aportantes son sus legisladores. Esto tiene nombre: fraude a la ley, y el fraude siempre implica dolo: Ciro Murayama, presidente de la Comisión de Fiscalización del INE.

REGISTRO.- Lo que el Partido Encuentro Social no logró en las urnas (3% de votos requeridos para conservar el registro) pese a haberse colgado de la candidatura de López Obrador, lo pretende conseguir en el Tribunal Electoral. Hugo Erik Flores Cervantes da un voto de confianza a esta autoridad, luego de que afirmó desconfía del Instituto Nacional Electoral porque está contabilizando mal los votos que su partido recibió. Sin, embargo, dijo, el PES ganó una gubernatura, alcaldías, regidurías y diputaciones federales y locales.

SOSPECHA.- La resolución del Tribunal Electoral, sea a favor del INE y en contra de Morena o a favor de éste y en contra de aquel, no arrancará la sospecha de corrupción que sembró el manejo poco claro del fideicomiso que creó López Obrador para recolectar dinero y repartirlo a los damnificados del sismo. La intención fue buena, empero por desconocerse la procedencia de los millones de pesos que se depositaron y el destino del dinero que se retiró, es necesario que Morena y el próximo presidente transparenten las operaciones.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.